Adiós al plan de fin de semana de tomar cerveza en la tienda.

cerveza en tienda

El nuevo Código de Policía y Convivencia indica que se impondrán multas a quienes infrinjan esta medida.
El próximo 30 de enero se empeza¬rán a regir las multas del nuevo Código de Policía y Convivencia, que van desde $90.000 hasta $800.000, es decir de cuatro a 32 salarios míni¬mos. Estas sanciones las deberán pagar quienes infrinjan este código y alteren el orden público, la tranquilidad y sana convivencia de todos.
Entre los correctivos que trae el nuevo Código de Policía está el consumo de alcohol o drogas en parques, estadios, coliseos y hospitales de acuerdo con los artículos 83 hasta 95. A esto se le suman las infracciones que estarían cometiendo los propietarios de tiendas que vendan licor y permitan el consumo en sus establecimientos, sin los permisos correspondientes.
La oficina del Modelo Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrante, de la Policía Nacional, explicó que a través de este nuevo código se podrá ejercer más control. Sin embargo, las sanciones o multas se impondrán siempre y cuando se infrinjan los permisos que son emitidos en la Cámara de Comercio.
Si un ciudadano llama a denunciar porque en la tienda están consumiendo bebidas alcohólicas, y la patrulla del cuadrante va hasta el lugar y verifica que el establecimiento no cuenta con los documentos necesarios se impondrá la multa.
VENTAS AUMENTAN LOS FINES DE SEMANA
Horacio Contreras, quien es un tendero del barrio Alfonso López de Valledupar, manifestó que la venta y el consumo de cervezas se da mucho en las tiendas de barrio y además aumenta los fines de semana.

No obstante, para el analista económico Alberto Gutiérrez, hay una explicación lógica frente a los decretos de este nuevo Código de Policía, porque se quiere separar la venta de los productos de primera necesidad, con el consumo de licor, porque requiere otro tipo de ambientes.
Según el analista, en Valledupar hay zonas específicas para la distribución de estos productos y ahora con esta guía lo que podría ocurrir sería que las llamadas zonas rosa, se transformarían en “zonas rojas”. La razón: habría pocos lugares para la distribución de bebidas alcohólicas y generando, tal vez, problemas de seguridad.
Gutiérrez cree que, por ejemplo, los comerciantes que están ubicados a orillas del río Hurtado serán los uno de los más perjudicados con este código, pues la nueva regulación impide que se venda licor en sitios que no cuentan con la licencia correspondiente.
“Por el lado familiar sería muy bueno, pero todos los comerciantes de seguro se afectarán con esta medida, van a quedar desempleados’’, concluyó el experto.