CRC emite circular sobre medidas para afrontar temporada de lluvias.

Por medio de la circular 003 la CRC recomienda a los entes municipales sobre las acciones para afrontar la temporada de lluvias 2016 y un probable desarrollo del Fenómeno de la Niña.

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La Corporación Autónoma Regional del Cauca, con base en los lineamientos del IDEAM (comunicado especial Nro. 279 de 5 de octubre de 2016) emitió una circular dirigida a los Alcaldes, Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres CMGRD y el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres CDGRD, sobre las condiciones hidrometereologicas| actuales para el Departamento del Cauca un ascenso moderado de las precipitaciones en las últimas 24 horas en las región Pacifica, Caribe, así mismo en la condición actual y proyección se tiene que la probabilidad de presencia del fenómeno de la Niña se redujo a un 40% en el último trimestre de 2016.

Lo anterior se hace con el fin de instar a los entes municipales sobre la implementación de los programas, proyectos y estrategias que se encuentran contenidas en sus instrumentos de Planificación y que permitan avanzar en los procesos de Conocimiento, Reducción y Manejo de Desastres, así como minimizar la vulnerabilidad y por ende la disminución del riesgo en pro de la calidad de vida, seguridad y bienestar en sus municipios, (Ley 388 de 1997, Ley 1523 de 2’012 y directrices del Decreto Ley 1807 de 2014).

Es importante tener en cuenta que los meses históricamente lluviosos para el último trimestre son los meses de noviembre y diciembre épocas con probabilidades altas de deslizamientos, crecientes súbitas y/o avenidas torrenciales. Por lo anterior son necesarias acciones estratégicas prioritarias determinados en los Planes Municipales de Gestión del Riesgo y demás instrumentos de planificación para hacer frente a este tipo de situaciones de manera preventiva.

La CRC reitera que se implementen las directrices recomendadas por el MADS y la UNGRD, para ser tenidas en cuenta en caso de presentarse el fenómeno de La Niña como lo son:

1. Realizar visitas de campo para considerar o verificar zonas críticas, donde se deberán evaluar aspectos como: obras de mitigación existentes y su estado de mantenimiento, puntos de presencia de escombros, basuras o elementos físicos que puedan obstruir la capacidad hidráulica del cauce, obras de infraestructura o actividades productivas dentro del cauce o en la zona de ronda hídrica, así como las evidencias sobre los efectos generados en eventos anteriores, los cuales servirán como insumo al municipio para establecer la Estrategia Municipal de Respuesta a la Emergencia.

2. Con base en la identificación de zonas y puntos críticos y establecer sistemas sencillos de alerta en los cuales se involucre a la comunidad (Red de Vigías Rurales) con el fin de incorporar estos sistemas a los identificados en las matrices de información diligenciadas para la elaboración del plan de contingencia del sector ambiente y a los definidos por los CMGRD y el Plan Municipal de Gestión del Riesgo: la definición de estos sistemas deberá establecerse en conjunto con la autoridad ambiental, especialmente para el caso de inundaciones, tales como pluviómetros artesanales donde no se cuente con instrumentación autorizada. En caso de movimientos en masa con el apoyo de la comunidad deberá establecer sistema de alerta en aspectos tales como: aparición de grietas o fisuras en infraestructuras en infraestructura, viviendas etc., ruptura persistente de líneas de acueducto, alcantarillado, o líneas vitales cerca de laderas potencialmente inestables; dado que el aporte de materiales producto de movimientos en masa en ríos y quebradas puede desarrollar otros eventos tales como avenidas torrenciales, inundaciones, etc

3. En los casos en los que se ya se ha generado un evento con repercusiones sobre áreas o ecosistemas estratégicos con categoría de conservación y protección ambiental (áreas protegidas, de protección o de restauración) se deberán evaluar los daños producidos sobre éstos, una vez ocurrido el evento, con el fin de obtener información directa en campo, cuantificar y cualificar el nivel de daño y proponer acciones tanto para evitar mayores daños como recuperación posterior.

4. Ante el incremento de lluvias a nivel Departamental se reitera la necesidad de activar los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres CMGRD y el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo CDRGD, revisando los recursos técnicos, logísticos y operativos que permitan poner en marcha acciones de preparación, prevención y respuesta de manera inmediata.

5. Es importante que se avance en la implementación de las redes regionales de monitoreo del recurso hídrico, y en particular en la implementación de sistemas de medición en tiempo real y de sistemas de alerta temprana SAT, donde se puedan dar comunicación del riesgo de manera oportuna y así evitar pérdida de vidas humanas

6. En las cuencas de montaña, dar aviso oportuno e inmediato a las autoridades locales en caso de observar una disminución repentina en el flujo del agua, esto puede ser originado por un represamiento en las partes altas de las cuencas.

7. En zonas rurales, uno de los consejos es revisar cauces de ríos de montaña y canales de riego para que no se obstruyan por escombros, material vegetal o basura y el líquido fluya antes y después de las lluvias.

8. Y en zonas urbanas, revisar infraestructuras como techos, bajantes, sótanos, electrobombas de edificios y canales, con el fin de que tampoco tengan basura u otros elementos que impidan el drenaje.