De balances gubernamentales.

Carlos E Cañar
CARLOS E. CAÑAR SARRIA
carlosecanar@hotmail.com
En épocas de fin y comienzo de año resultan propicios los balances de toda índole. Lo mismo los sondeos de popularidad de los gobernantes y sobre las dependencias relacionadas con la administración pública. De personajes que de alguna o de múltiples maneras tienen que ver con hechos que atañen a las comunidades, lo cual genera expectativas. Sobre todo, de parte de quienes se ha depositado esperanzas relacionadas en el mejoramiento de sus condiciones de vida.
Con algunas excepciones, en relación con gobernantes anteriores a los actuales, se puede percibir que las cosas mejoraron un poco, pero hay quienes piensan que en lugar de mejorar, pareciera como si todo siguiera igual o peor. Las dudas se superarán al analizar los estándares de desarrollo humano en la región y en las localidades para constatar la realidad.
No se pueden desconocer los esfuerzos de parte de los gobernantes Temístocles Ortega y Francisco Fuentes en la Gobernación y en la Alcaldía de Popayán, a pesar de que los sondeos de opinión nunca les favorecieron. Que no les haya ido bien en las encuestas es algo consuetudinario; también ha sucedido con las encuestas a anteriores mandatarios. Sin embargo, pensamos que con Temístocles al Cauca le fue mejor que con su antecesor. Lo mismo sucedió con Fuentes. Y entre Fuentes y Ortega mejor le fue al primero. Reiteramos que más se puede hacer desde los gobiernos locales que de los regionales. Situación que permite hacer más visibles o invisibles las alcaldías.
Fuentes recibió muchas críticas por el problema de Serviaseo y las basuras, por la inseguridad, índices de desempleo, movilidad, espacio público, carencia de cultura ciudadana, por no hacer cambios oportunos y necesarios en su equipo de gobierno, por atender o darle mucho contentillo a los directorios políticos. Por los problemas de planeación y la no finalización oportuna de obras de infraestructura. Se habló de Popayán como una ciudad caótica, de nadie, sin dolientes. Se pensó en revocarle el mandato a Alcalde, intención que pronto se abortó. El papel de Luis Guillermo Céspedes en la Secretaría de Educación fue positivo, logró posesionar al municipio en los primeros estándares en calidad educativa. También se puede resaltar el papel de Nino Erazo en Secretaría de Gobierno, diligente en su cartera, así problemas de su competencia fueron difíciles de resolver.
Al recorrer la ciudad constatamos que ningún alcalde le ha dado tanto impulso a la construcción, reparación y adecuación de vías que Fuentes Meneses. En toda la ciudad se hacen notables las obras. El caos, las incomodidades y el desorden tienen sus compensaciones y a la ciudad paulatinamente se le ha dado otra cara.
No obstante, muchos coinciden en afirmar que al Cauca, además de unos líderes comprometidos, le faltan unos verdaderos proyectos de región y de ciudad. Y que no hay verdaderos derroteros que se orienten a un rumbo seguro y promisorio. El Cauca requiere cambios para mejorar y este será el reto de los nuevos mandatarios.
De otro lado, insistimos que una de las características fundamentales de las administraciones locales es la proximidad, por ello quizá es más fácil medirles el pulso y por ende, las más criticadas. Sobre la Alcaldía de Popayán, en acueducto y alcantarillado es mucho lo realizado y en infraestructura vial hay avances significativos. Continúan los huecos y cráteres por muchos sectores de la ciudad pero también sobresalen reparcheos y pavimentos con materiales de buena calidad en buena parte de la ciudad, para muestra, el centro histórico. Calles de lujo que nunca habíamos visto. Hemos conocido de su propia voz, el comportamiento de la administración del alcalde de Popayán, Francisco Fuentes. En Proyección del Cauca y en el periódico La Campana se publicaron los logros y dificultades en temas sociales, tales como empleo, seguridad, salud, educación, cultura ciudadana, recreación y deporte, movilidad, espacio público, etc.
El nuevo mandatario, César Cristián Gómez deberá atender quejas por la falta de planeación, de tardanza de las obras de infraestructura, por los inconvenientes del sistema estratégico de movilidad. Los huecos ponen en riesgo la vida de las personas por los accidentes que producen, que han costado muertos. El deterioro de los vehículos es permanente. Transitar por el centro histórico es insoportable. La violación del espacio público es un problema de nunca acabar. La cultura ciudadana no se ve por ningún lado. Quejas por la mala organización del Pico y Placa y por la inoperancia de la peatonalización del centro histórico que lo tiene convertido en un atolladero. Popayán sigue posando como ciudad caótica. La Avenida Pomona-por lo visto hasta el momento de realizar este escrito- se quedó sin terminar. A pesar de algunos esfuerzos de la Policía y del gobierno municipal, la seguridad de Popayán es un lunar que preocupa todos los días.
Ya tendremos oportunidad de comentar los resultados de la administración del gobernador Temístocles Ortega, sobre su capacidad de convocatoria alrededor de intereses regionales; manejo del departamento en materias agro- ganaderas, calidad educativa, salubridad y saneamiento básico, fortalecimiento de la institucionalidad y reconstrucción del tejido social; del fomento del turismo como uno de los mecanismos de desarrollo económico, en infraestructura vial, en desarrollo sostenible; cómo estamos preparados para el postconflicto, etc.