Del comportamiento electoral y lo que sigue…

Carlos-E-Cañar

CARLOS E. CAÑAR SARRIA
carlosecanar@hotmail.com

– Conocidos los resultados de la primera vuelta electoral por la Presidencia de la República, comienza desde ya la verdadera campaña, que se definirá el próximo 15 de junio. Los recientes resultados en general, se ajustaron a los datos de las empresas encuestadores que en momentos daban a Santos el triunfo y en otros a Zuluaga. Por lo tanto, no sorprendieron porque de antemano se sabía que habría segunda vuelta entre los citados candidatos. Más de medio millón de votos de ventaja del candidato uribista ante el presidente candidato es algo significativo pero no definitivo, pues desde esta semana vendrán las alianzas para captar la votación de los demás candidatos. Martha Lucía Ramírez, Clara López y Enrique Peñalosa tendrán que decidirse entre seguir la guerra o preferir la paz. El presidente candidato Santos convidó a los tres para que se suman a su proyecto político que coincide con varias de las propuestas de éstos. Fue enfático en reiterar a los colombianos la posibilidad de definirse entre la guerra o la paz: “Ha quedado claro (…) que los colombianos tendrán dos opciones: quienes quieren el fin de la guerra y los que prefieren una guerra sin fin y vamos a ganar con la paz”.
Según analistas, hay más posibilidades de que la candidata conservadora se decida por el candidato uribista, aconsejada por el ex presidente Pastrana. Mientras algunos líderes del Polo, como Iván Cepeda expresan que Clara López y su partido no se inclinarían por ninguno de los candidatos. Pero a la larga tendrán que definirse, porque el partido no puede posar en ‘ni chicha ni limoná’ sobre todo en una coyuntura tan importante para el país. Por su parte, Enrique Peñalosa, que en no pocas ocasiones le ha coqueteado a Uribe y del cual ha recibido respaldo electoral en otras campañas, también tendrá que decidirse. Se espera, que si Peñalosa es coherente, respaldaría a Santos en su propuesta de la paz y porque hace poco le pidió la renuncia a Zuluaga por el escándalo del hacker.
De un potencial electoral de casi 33 millones de personas en capacidad de votar, sólo votaron algo más de trece millones de colombianos, lo que implica que casi 20 millones no ejercieron el derecho al voto y la verdadera ganadora fue la abstención. Ello refleja la falta de cultura democrática y el desencanto de la política por parte de muchos colombianos. Si los apáticos se decidieran votar en la segunda vuelta, los resultados serían muy diferentes y se le daría a los resultados electorales y a los candidatos un buen margen de legitimidad.
Quienes respaldamos a Juan Manuel Santos en la primera vuelta y que le acompañaremos en la segunda, esperamos que en el corto periodo de la verdadera campaña que acaba de iniciar, la Unidad Nacional se fortalezca y pueda aglutinar programáticamente a los demás partidos, a los abstencionistas, a quienes votaron en blanco y a todos los indecisos para que el próximo 15 de junio se de continuidad a Santos y se pueda así consolidar el país que soñamos, en un ambiente de paz estable y duradera y en donde las profundas desigualdades socioeconómicas que nos agobian queden superadas de manera contundente. En esta tarea se ha venido desempeñando el Presidente durante los cuatro años pero falta más.
Santos haciendo uso del decoro y del don de gentes que le caracteriza, felicitó a Zuluaga por los resultados electorales. No sorprendió que Zuluaga no los haya desconocido, toda vez que le favorecieron. Si esto no hubiera sucedido, sin rodeos los habría descalificado como lo venía anunciando Uribe, quien en días recientes, también se refirió que las Farc venían amedrentando a la población en algunas regiones para que votaran a favor del presidente candidato.
El relativo triunfo de Zuluaga en realidad no es de éste, sino de Uribe quien le endosó los votos. Además, quien gana en primera vuelta, no necesariamente triunfa en la segunda. Ya sucedió con Pastrana cuando le ganó a Horacio Serpa.
“Demostraremos que sí podemos tener una Colombia distinta”, sostuvo Zuluaga en las redes sociales después de los resultados electorales. Preguntamos: ¿distinta a lo que ya conocimos durante los ocho años de Uribe en el poder? Esto suena a cinismo. Hay muchas expectativas en la opinión pública durante las semanas que anteceden la segunda vuelta.