El Armagedón de la aviación colombiana.

Por: Omar Orlando Tovar Troches –
ottroz69@gmail.com-

Los medios masivos privados de comunicación con sede en Bogotá, desde hace bastante tiempo nos han estado vendiendo la idea de la existencia del Coco de las dictaduras, allí, apenas a unos pasitos después de las fronteras con Venezuela y con Ecuador, si, allí donde descansaban y aún descansan en los respectivos tronos del poder, los diabólicos mamertos Castro-chavistas.

Para descanso de las inocentes y despistadas almas de las mayorías, que creen a pie juntillas todo lo que se les vende desde Bogotá, esas dictaduras sólo existen después de las citadas fronteras, acá en Colombia de eso tan feo no se ha visto, ni se verá jamás de los jamases. Acá lo que existe es la libre competencia, el monopolio es cosa de los atrasados países como los del presidente Maduro y el del mal encarado ex de Ecuador, Don Correa, acá si es verdadera la independencia de los poderes, los congresistas y magistrados no eligen procuradores ni fiscales generales. Los fiscales generales y procuradores siempre han sido imparciales y no desvían investigaciones, ni nombran familiares de sus investigados, y los jueces y magistrados nunca se han dejado presionar ni corromper, eso únicamente pasa en el infierno comunista.

Resulta entonces muy peculiar, oír y ver por los noticiarios desde Bogotá, cosas tan estrambóticas por parte de gente de bien; como los pilotos de la empresa insigne de la aviación colombiana, Avianca. Comentan los aviadores, dizque se les están vulnerando los derechos fundamentales a la asociación y a exigir mejoras en sus condiciones laborales, afirmar semejantes falacias de la firma estrella de los cielos colombianos, que ya no es ni colombiana y que tampoco tiene el monopolio de los aires, como afirman por ahí uno que otro desquiciado desinformador, es difícil de creer, aun cuando lo digan esas finas personas que manejan los aviones de don Efromovich, ese señor tan calmado y que no insulta a sus trabajadores.

También resulta difícil entender, cómo es posible que los tribunales hagan quedar tan mal ante la opinión pública internacional; a una empresa ejemplo de buen trato con el viajante y que jamás ha empleado su posición dominante, porque acá no hay monopolio, para tratar de presionar a tribunales y ministerios para violentar la legislación laboral colombiana e internacional, eso es cosa de la influencia demoniaca de uno que otro magistrado del tribunal superior de Bogotá o un arrebato histérico de la ministra de trabajo, porque acá en Colombia, los poderes no se presionan, no se manipulan ni se corrompen, eso es cosa de más allá de las fronteras.

Creer entonces que esas cosas tan horribles, protagonizadas por gentes de bien como los pilotos de la empresa insigne de Colombia, pero que no es colombiana, y de su dueño, que es socio y que tampoco es colombiano, es aterrador. Sólo imaginar que 45 millones de personas de bien como los colombianos, hayan interrumpido sus proyectos de vida por la imposibilidad de tomar un vuelo de Avianca, sinceramente es la antesala al Armagedón. Sólo nos queda intentar recurrir a la buena fe del gobierno y Don Efro , el dueño que es socio, para que no nos hagan quedar mal ante el mundo, para que en las cortes internacionales no sigan pensando que acá las ministras, los tribunales y las cortes violentan el orden jurídico laboral nacional e internacional, repito esas desafortunadas actuaciones de don Efro, la ministra y los magistrados de Bogotá deben ser cosa de un Viruñas Castro-chavista, porque acá en Colombia, no hay monopolios privados que compren medios de comunicación, los poderes están separados y la gente puede protestar tranquilamente, como los pilotos despedidos o como los campesinos e indígenas muertos y heridos en tiempos recientes.

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