El Cauca: de la grandeza a la obesidad.

Por: JAIME BONILLA MEDINA –
jaboneme@hotmail.com –
Al repasar la historia de Colombia, encontramos que hace siglo y medio nuestro territorio caucano se destacaba por su enormidad y trascendencia. Ahora vamos camino a la obesidad.
Nace como Estado Federal del Cauca (ley de junio 15/1857), a partir de la unión de vastas regiones suroccidentales, llaneras y amazónicas del país. Fue confirmado por la constitución de 1858 y denominado Estado Soberano en la constitución de 1863. Coloquialmente llamado El Gran Cauca, era el estado más extenso y rico de la época. Limitaba con los dos océanos, los otros estados conformantes y todos los países fronterizos. Por la constitución de 1886, el 7 de septiembre pasa a llamarse Departamento del Cauca.
El Cauca Grande fue perdiendo suelos y riqueza debido al establecimiento de nuevas provincias hasta alcanzar los márgenes presentes. No es objetivo de la nota dilucidar las causas sociopolíticas que sumieron al departamento en el creciente atraso, pero si advirtamos la incumbencia de la idiosincrasia conformista de sus habitantes; el arraigo de las diferentes formas de violencia en la zona; los intereses mezquinos y torcidos de muchos de sus gobernantes; el modelo jerárquico y nepotista, instaurado ejecutiva y territorialmente desde hace décadas, por parte de las castas locales El Cauca, en la actualidad, es el tercer departamento con el índice más alto de pobreza (24%) con un PIB inferior al promedio nacional. Octavo en desempleo (10,1%) y tercero en desnutrición (25%).
Es paradójico que hayamos adquirido otro flagelo contrario a la desnutrición: el peso excesivo. Hablamos mejor de malnutrición, pues abarca el desequilibrio nutricional tanto por carencia como por demasía, consecuencia de las injustas brechas sociales y económicas y los malos hábitos alimenticios. En mayo pasado, la ONU responsabilizó a la publicidad engañosa de alimentos procesados abundantes en azúcar, sal y grasas (comidas rápidas, bebidas gaseosas, energizantes, jugos artificiales, té envasado, golosinas, frituras) de estar generando serios problemas de sobrepeso en la población infantil. Los departamentos más afectados son: San Andrés (31%), Guaviare (22%) y Cauca (21%).
Una encuesta de 2015 (ENSIN) demostró el aumento de obesidad en menores de 5 a 17 años en un 25,9%. El gran escollo es la publicidad dirigida a la niñez. En promedio, los chicos reciben sin regulación, 7.500 comerciales al año incitantes a la ingesta de un producto perjudicial, advierte la ONU. Disponer de televisión e internet en el dormitorio, así como dedicarle más de dos horas diarias acrecienta el número de calorías y de masa corporal. Según la OMS, hasta un tercio de los niños obesos no lo serían si estuvieran libres de estos anuncios; y a su vez, habría que retirar de las pantallas tres cuartas partes de las promociones para lograrlo.
Entre los años 2000 y 2013, en Colombia, se incrementó el consumo individual de productos comestibles peligrosos de 73,7 a 92,2 kilogramos, indica la OMS. Uno de cada seis niños del país muestra sobrepeso, y lo peor es que se conserva hasta la adultez donde uno de cada dos colombianos padece la alteración. Progresa la presencia de adultos jóvenes con complicaciones debidas a la gordura y sedentarismo: diabetes, hipertensión, elevación de lípidos, infarto cardiaco, dolencias articulares, matoneo y depresión.
Ante la situación, la OMS pide a los padres disciplina y educación en la aceptación de propaganda y productos nocivos en los hijos. Al Estado, instaurar normas que permitan controlar la publicidad embustera y el mercadeo de productos comestibles dañinos dirigidos a los menores.
Pretendemos un Cauca líder en riqueza social, económica, ecológica, cultural y educativa; no en enfermedades prevenibles.