EL CAUCA, LE APUESTA AL DESMINADO HUMANITARIO CIVIL PROTEGIENDO A LA POBLACIÓN ESCOLAR.

EL CAUCA, LE APUESTA AL DESMINADO HUMANITARIO CIVIL PROTEGIENDO A LA POBLACIÓN ESCOLAR.

-Hasta la Institución Educativa La Nevada del municipio de Buenos Aires, llegó la comisión encargada de hacer el Diagnóstico piloto para afectación de minas antipersonal y munición sin explotar en niños, niñas, jóvenes y adolescentes de instituciones educativas del Cauca, la cual está integrada por la Secretaría de Educación y Cultura Departamental, las ONG Llamamiento de Ginebra, Handicap Internacional, y liderada por la Secretaría de Gobierno y Participación del Cauca en su línea de trabajo Paz, Posconflicto, DDHH y DIH.

Desde esta dependencia, “queremos apuntarle a un proceso de desminado escolar, empezar a organizar desminado civil con algunas organizaciones que trabajan estos procesos, así mismo, lo que intentamos con la secretaria de educación del departamento es visibilizar y viabilizar algunas escuelas donde han ocurrido accidentes y donde hay un peligro inminente de artefactos explosivos y munición sin explotar”, puntualizó Ricardo Fernández, Enlace de la Oficina de Paz y Posconflicto de la Secretaría de Gobierno y Participación del Cauca.

EL CAUCA, LE APUESTA AL DESMINADO HUMANITARIO CIVIL PROTEGIENDO A LA POBLACIÓN ESCOLAR.

Según el informe anual de la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres y la Coalición sobre las Municiones, Colombia es el segundo país en el mundo con más niños víctimas de minas antipersonal, es por esta razón que “una de las apuestas históricas de nuestro Gobierno “Cauca, Territorio de Paz” es realizar acciones que conlleven al desminado escolar civil, partiendo de las vulnerabilidades de la infancia y adolescencia, por eso venimos realizando un trabajo de diagnóstico que permita identificar cuáles son los municipios más afectados en la materia”, manifestó Mabel Andrade, Enlace de DDHH y DIH de esta dependencia.

Desde la Secretaría de Gobierno y Participación del Cauca se busca integrar a las comunidades afectadas y que viven en inmediaciones de territorios con presencia de estos artefactos, con el fin de educarlos en riesgo de Minas, haciéndolos partícipes de este proceso de desminado, reconstruyendo el tejido social y generando confianza para que retornen a sus regiones.