ENTRE EGÓLATRAS Y ALFAÑIQUES

santiago zambrano

– Por: Santiago Zambrano Simmonds
zambrano_santiago@hotmail.com

– Asombro producen las actitudes del Alcalde y el Gobernador pavoneándose orondos y tranquilos, como si la situación de ésta región fuera tan buena que no se necesitara gobernantes que con fuerza y vehemencia defiendan los intereses de su pueblo. Me explico:

1) El Gobernador tal vez embriagado por los recursos de regalías no se ha percatado que el Caucano tiene un norte, que se polariza cada vez más, que la seguridad y el costo de los servicios públicos tienen a la población arrinconada y ha desconocido, por temor de incomodar al centralismo, ala sociedad civil para que junto con ella encausara los ancestralmente deshilvanados programas nacionales que generalmente contribuyen a fracturarnos.

Debe creer junto con su círculo íntimo que el Cauca está perfectamente bien, que no es necesario el nombramiento ágil de sus directos colaboradores, debe creer por ejemplo que la salud del Cauca es buenísima por eso se demoró ocho meses en nombrar secretario de salud y aún no nombra en Lotería e Infraestructura, ¿cuánto se demorará? ¿Acaso creerá que las vías del cauca ya se pavimentaron con los contratistas de esa secretaría y con las regalías? O ¿Será que cree que son herejes quienes piensan que la demora es porque está negociando puestos a cambio de apoyos electorales? O ¿Será que estamos ante un estadista que embelesado entre posconflicto y regalías piensa en la próxima décaday no en las próximas elecciones?

2) Por otro lado debe mencionarse que la mayoría de caucanos, a diferencia de gran parte de Colombia, han resistido estoicamente los embates de la seducción del narcotráfico, sin embargo y pese a tan estupendo comportamiento ya se ven síntomas de flaqueza, por eso empiezan a verse fortunas insospechadas y la presencia de “traquetos” y “lavanderos” propios y foráneos que paulatinamente han ido desplazando e invadiendo el comercio desde la gasolina, pasando por las ferreterías, hasta el de las baratijas. De allí a tener redes de tenebrosas oficinas de cobro, de contrabandistas, de secuestradores, de mercaderes del espacio público, estamos a un paso. Sucedió en ciudades intermedias como Envigado, Cartago, Tulúa, últimamente en Santander de Quilichao y está ocurriendo en Popayán. Por supuesto que lo anterior no es culpa de nuestros mandatarios pero si lo es su responsabilidad de prender todas las alarmas locales y nacionales asunto que no ha sucedido por estar tan desconectados de sus gobernados.

3) Popayán quisiera un Alcalde con posiciones valerosas más que de alfañique, se agotó la estrategia de ser simplemente un hombre cordial, pues la gente se cansó de su sumisión con la empresa Serviaseo ESP. Ha tenido durante estos años, todos los argumentos para acabar semejante agravio y no ha hecho nada al respecto, permitiendo el trato miserable de esa empresa hacia los payaneses, tanto que hoy somos unas víctimas inmersas en su inmundicia; debe recordar el Alcalde que previamente a que su antecesor vendiera irresponsablemente el servicio de aseo al sector privado y que nos metiera en éste berenjenal, el aseo público en Popayán funcionaba bien.

Van tres años de su gobierno y el mismo lapso de atropellos de la Compañía Energética de Occidente ESP, nunca le ha llamado la atención a los abusos de esa empresa que fiel a su génesis cree que todos somos ladrones, y no contento con eso y sin un solo argumento técnico diferenciador, volvió a “vendernos” con la complicidad de 11 concejales, al aprobar la autorización para prorrogar la concesión de alumbrado público.

Para no alargarse tanto, sólo resta decir que ojalá en éste año que les queda cambien de actitud, que tengan éxito en su gestión y cumplan con su responsabilidad de entregar un mejor territorio del que recibieron, que dejen “fuentes de progreso” para así “volver a creer” en nuestros gobernantes. Estaremos esperando.

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