LA INGRATITUD, UN DEFECTO POLÍTICO CAUCANO.

Por: John Chalarca –
-Aún recuerdo la época electoral que hace ya casi un año nos convocó a elecciones de asamblea, concejos, gobernador y alcaldes, en aquel momento, hice parte de mi propia campaña y lógicamente a la de la alcaldía de Santander de Quilichao, una campaña donde hubo mucha guerra sucia, confrontaciones entre grupos y personas de la tierra de oro, una cuestión muy pasional de quienes hacían parte de una y otra campaña, pasado este tiempo y conocidos los resultados, y teniendo claro los “ganadores y perdedores”, me voy dando cuenta y experimenté lo que realmente me hace pensar que aún vale la pena promover un cambio en la forma como se hace la política, no solo en Santander de Quilichao sino en el Cauca.
El título de mi escrito es fundamentalmente un mensaje a todos y no a alguien en particular, a los jóvenes que hicimos parte de las campañas, a las bases que fueron utilizadas en la contienda como una fuerza pasional, que a la hora del gobierno se les olvidó siquiera tener en cuenta a la población adulta, joven, adolescente para propósitos más grandes dentro de lo operativo y funcional del Estado o dentro de las carteras que hoy administran los “ganadores y perdedores”, yo sólo tengo gratitud con las personas muchas o pocas que me acompañaron en un propósito, pues después de ya pasado un tiempo sigo recibiendo sus muestras de afecto, su respeto pero sobretodo y aún más valioso su desinteresada amistad, lo que a otros o a muchos de los que hoy nos gobiernan han olvidado, han olvidado que quizá en ellos vimos la representación clara de unos ideales nobles en los cuales no solo coincidimos en la forma sino también en el fondo, en lo que añoramos para Santander, no soy quien para juzgar a nadie, ni mucho menos demeritar a una persona o a varias, pero es lamentable que esas personas que anteriormente te telefoneaban a solicitar tu ayuda, apoyo o aporte, cualquiera que sea, hoy la ocupación y el diario compromiso con bien sea con el Cauca o con Santander de Quilichao, no les permita siquiera recibir una llamada para desearles éxito en sus propósitos, es por eso que esas frases célebres como “la política es para hacer amigos” ó “no se mucho de esa persona pero parece buena gente” ó “yo voto como votan en mi casa” hay que desarraigarlas del ejercicio político y democrático si es que en algún momento esperamos que en algo cambie nuestra historia contemporánea de la política administrativa que ejerce el poder; esa ingratitud al menos por mí no será olvidada, la tendré presente para los próximos procesos electorales, recordaré frase a frase lo que hoy estoy exponiendo, y procuraré que a quien brinde mi humilde apoyo para la cámara y el senado, no sea un INGRATO o INGRATA, por que para ser sinceros es mejor tener a alguien sea bueno o malo representando nuestro departamento en la rama legislativa, así muchos crean que son inoperantes e indolentes con situaciones como las vividas en las últimas 2 semanas de bloqueo en el departamento, sin más que un sentimiento de apatía y franco asombro de cómo se comportan los dirigentes políticos Caucanos y de Santander de Quilichao, sería normal que los que “ganaron” hoy se sientan defraudados y no correspondidos, engrosando al grupo de los arrepentidos, lo que no es normal es que los que perdimos, también nos sintamos arrepentidos.

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