LOS NIÑOS DE LOS NIÑOS.

niños de los niños
-Por: Omar Orlando Tovar Troches – ottroz69@gmail.com –
-Hace rato rondan en este inconsciente colectivo colombiano, las imágenes; mentales unas, digitales o impresas la mayoría; de niñas y niños muertos de forma no natural, claro la muerte de los ángeles en ningún caso es natural.
Hemos venido atiborrando la maleta en donde guardamos el espanto, la rabia, el dolor, la indignación; con las noticias tristemente cotidianas, de la violencia en contra de nuestra niñez, de nuestra esperanza y futuro como sociedad. Paulatinamente cambiamos esa maleta de la impotencia, por la de la resignación y, aterrémonos; por la de la indiferencia.
El gobierno Nacional, como de costumbre, ofrece comisiones “interinstitucionales”, para que investiguen ¿por qué estamos matando a nuestros hijos?, ya se sabe en qué terminan esas exhaustivas investigaciones de tan alto nivel, en lo de siempre : en fatuos e inanes titulares de prensa amarillista, la que pronto cambiará de titulares por la noticia del nacimiento del hijo de una estrella del entretenimiento, el marcador de un encuentro deportivo o la pataleta sinsentido de los huérfanos de poder, entonces cambiaremos la página, haremos clic sobre otra ventana o cambiaremos de estación de radio o tv., al fin y al cabo esos niños y niñas no son los míos, Dios los tenga en su seno.
Ya casi no me acordaba que hasta este humilde servidor, ya se había referido al tema en líneas pasadas, reclamando de todas y todos; ese compromiso ético, social y si se quiere económico, así suene feo, de cuidar lo más preciado de cualquier sociedad, la vida y en especial; la de los menores. Seguimos, sin embargo, como espectadores de la inexorable degradación de la educación, no de la resultadista que nos podría asegurar un sitio entre los países neo-ricos del mundo, sino de la otra, la del respeto, de la convivencia y del esfuerzo disciplinado. Sigo reclamando esa real responsabilidad de los padres, que; aunque víctimas del inhumano capitalismo que atomizó a la familia, le deben a sus hijos, tiempo de calidad, afecto y orientación en eso del buen vivir.
Diagnósticos; hay por decenas, para tratar de explicar las sinrazones de la barbarie en contra de la niñez colombiana. Particularmente creo que esta sociedad debe cuestionarse: ya que esta generación de abuelos jóvenes, no fue capaz de orientar a los nuevos papás y mamás, sobre la importancia de ser padres o madres, ¿vale la pena arriesgar a otros niños y niñas a un mismo escenario frente a una sociedad que no sabe o no quiere cuidarlos?, dicho de otra forma, ¿estarán estos niños en capacidad de tener y cuidar a otros niños? Con tristeza; tengo que contestarme por ustedes: No!