LOS OTROS HEROES DEL FUTBOL –SEGUNDA PARTE –

seleccion colombia - rojo
/Por: Omar Orlando Tovar Troches – ottroz69@gmail.com –

La selección que representó a Brasil en el Mundial de futbol de España en 1982, fue catalogada por los seguidores del famoso “jogo Bonito”, como la campeona a la sombra, la campeona sentimental, por la exquisitez que mostraron en su juego durante ése certamen. Uno de sus integrantes; Sócrates Brasileiro Sampaio De Souza Vieira de Oliveira, popularmente conocido como el “doctor” o “el flaco”, según la leyenda relatada por Angel Cappa, tras su derrota ante la selección de futbol de Italia, dijo:” “No pasa nada. Perdimos nada más. Pero del baile que les dimos no se olvidarán nunca”. Ese era el talante del Doctor.
Sócrates fue uno de los artífices de lo que se conoció como DEMOCRACIA CORINTHIANA, un experimento de autogestión deportiva en el torneo brasileño, durante el periodo de la Dictadura en Brasil -1964/1985-. Además de la elegancia de su juego, el de Sócrates, este mediocampista es recordado por los brasileños, por promover la democracia más allá de su equipo. El médico-futbolista educaba a sus compañeros, jugadores, utileros, conductores, logró una nueva forma de relacionamiento al interior del equipo, tanto en lo laboral como en lo social, aspiraba a que a los jugadores no se los tratase como a menores de edad.
Corinthians, el equipo donde militaba, tenía impreso en su camiseta, “Democracia corinthiana”, como una invitación al pueblo brasileño y como posición política ante la dictadura, en la final del torneo saltaron a la cancha con una pancarta que decía: “Ganar o perder, pero siempre en democracia”. Quedaron Campeones. Pocos años después Brasil ganó la Democracia. Aunque los famosos de esa época fueron otros.
“Joseph Blatter, secretario general de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), afirmó desde Zúrich que el sindicato de jugadores que pretende crear el argentino Diego Armando Maradona es una contradicción total. Antes que nada hay que decir que no es una idea original, sino una nueva invención de Maradona. No se puede anunciar que va a venir a presentar el proyecto a la FIFA y al mismo tiempo afirmar que sus dirigentes son incompetentes, explicó Blatter.”. Esas eran y son las batallas y las contradicciones de “el Pelusa”, uno de los más grandes jugadores del futbol de los últimos tiempos. En contravía del establecimiento futbolero y socio-económico mundial, un personaje Políticamente incorrecto, señalado en la luz del día por muchos y acogido en la oscuridad por todos. Se considera completamente; “izquierdista, de pie, de fe y de cerebro”, y sin embargo alguna vez también afirmó: “En mi puta vida pensé que iba a estar en Cuba jugando al golf” (2003). Diego Armando, ha estado en boca de todos y de todas, el personaje del futbol más controvertido de su historia y que sin embargo, y a pesar de sus malquerientes, siempre ha demostrado una gran lucidez política, al alinearse con los más, con los que no son tan famosos como él, pero que indudablemente lo han hecho grande, por algo le fundaron una secta que ya no es solo argentina, tiene filiales a lo largo y ancho del mundo “la iglesia maradoniana”, una exageración como todo lo suyo, como todo lo argentino.
“Les prometimos que esta celebración uniría a todo el pueblo. Ahora les pedimos que hagamos de esto una realidad….El único país en África con toda esta riqueza no se puede hundir en la guerra. Depongamos las armas, organicemos elecciones y las cosas mejorarán”. Esto lo decía hincado de rodillas el delantero de la selección de Costa de Marfil; DIDIER DROGBA, luego de conseguir por primera vez la clasificación de un seleccionado de su país al torneo mundial de futbol. Obviamente Drogba no es Dios. La paz y la democracia en ese país africano no aparecieron de la nada, de la noche a la mañana. Pero casi. Los marfileños pactaron un cese al fuego, compartieron el poder, pero al fin y al cabo, ellos al igual que todos nosotros, también son humanos, rencorosos, egoístas, imperfectos, una cruenta guerra se desató de nuevo y Didier y sus compañeros siguen transitando en los campeonatos de futbol, como símbolos de esa posibilidad de reconciliación y de esperanza para esa nación muy similar a la nuestra-Colombia-, en las que muchos de sus deportista sólo se dan cuenta en el extranjero, cuando sus logros los llevan hasta allá; lo que Drogba alguna vez afirmó: “sólo cuando llegue acá-Europa- supe que se podía comer tres veces al día…”.
Estas pequeñas historias demuestran que el futbol no es solo correr por, para o detrás de una pelota, como lo simplificara el escritor Borges. El futbol es un vehículo social capaz de mover las masas, no en el sentido marxista-leninista, sino en algo más primario, en solo movimiento, en solo esfuerzo, en solo alegrías, en llantos, en júbilos y tristezas, en lo que implica su razón de ser; en un juego, que como escribía antes, en la primera parte de este artículo; es muy parecido a la vida. Sin embargo de vez en cuando a este deporte llegan, o mejor de él salen personajes extraordinarios, que conscientes de su fama y del poder que esa fama les otorga, prefieren dar la cara a sus realidades y las de sus conciudadanos para tratar de cambiarlas con la persistencia, con el coraje, con la inteligencia y no con los pies como lo hacen todos aquellos y aquellas que periódicamente elegimos para que nos gobiernen.
Adenda
Saludo con honores a José Pekerman y sus 23 gladiadores, nos dieron alegría y esperanza. Paz en la tumba de Alfredo DiEstefano, la saeta blanca, un grande entre los grandes, según los del combo del ayer; el mejor de todos los tiempos.

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