No hay plata pa’ tanta gente


Por: JAIME BONILLA MEDINA –
jaboneme@hotmail.com
– En la actualidad cursan varios proyectos de ley de “alto monto” en el Congreso, a punto de ser aprobados. Cinco, en materia económica, tendrían un costo financiero de $6,5 billones. Otros tantos están en periodo de ponencia, por mencionar solo los de elevado desembolso.

El proyecto más avanzado es la protección del adulto mayor. Plantea otorgar un subsidio que supere la línea de pobreza colombiana. Si en la actualidad el Estado les aporta $75.000 mensuales; tras la ley, el apoyo pasaría a $241.673. Esto representaría un gasto fiscal de $3,3 billones. En el momento hay 1’500.938 ancianos en el programa y 700.000 en espera.

Le sigue el tamizaje evolutivo, obligatorio y gratuito a todo recién nacido. Se detectarían, precozmente, problemas de ceguera o sordera congénitas. Tendría un costo de $301.000 millones anuales.
Hace camino el reajuste anual de pensiones inferiores a tres salarios mínimos, en cualquiera de los regímenes de aseguramiento, según el incremento del salario mínimo anual. Para ello, se necesitarían $160.000 millones en el 2017, proyectados a $3,6 billones para el 2030.

Al igual, la educación superior gratuita, en pregrado, a los estudiantes de los niveles 1 y 2 del Sisbén, cuyo costo varía entre $473.286 y $946.573 millones anuales.

Por último, el proyecto de recreación, deporte y cine durante las vacaciones, para escolares y adolescentes, por un costo variable entre $315.000 millones y $1,8 billones, con refrigerios y almuerzo incluidos.
Se debe agregar la ley de reducción de aporte a salud para los pensionados por un valor de $2.5 billones que, Santos y el Minhacienda Cárdenas, quieren pasar de agache. Además, el soporte a la implementación de todos los acuerdos de paz. Para el Gobierno esto es un verdadero rompecabezas presupuestal.

Son proyectos de alto impacto social dirigidos hacia población vulnerable, pero para el lente neoliberal y rentista del sistema, son proyectos de “alto impacto económico” y no existen fondos para su respaldo debido a la desaceleración económica. El Presidente, en su reciente visita al Cauca, advirtió: “No vamos a poder cumplir todas las promesas incumplidas…”

Miremos la otra cara de la moneda. ¿Cuánto dinero va a parar a los bolsillos de los corruptos? Una rápida revisión de los chanchullos más escandalosos nos dice (cifras en billones de pesos): Reficar $10- Cupos indicativos (“mermelada”) $8.0– Contratación Odebrecht $6.0- Foncolpuertos $2.5- Hermanos Moreno Rojas $2.2- Estraval y Elite $1.5- Saludcoop $1.4

La factura total de la corrupción en Colombia, calculada por la Contraloría, es de $50 billones anuales, pagados por los ciudadanos y los empresarios honestos a través de los impuestos que son usurpados por los corruptos. Suficiente para costear estas y muchas otras iniciativas de beneficio comunitario.

Bajo la misma campimetría comercializadora y tacaña se manejan los hilos de la salud, educación, alimentación escolar e infraestructura: negocio antes que atención o servicio. Nunca miran el valor agregado de conformar una sociedad de personas bien nutridas, base de una buena salud integral; a su vez, requisito para el logro de éxitos educativos que permitan el acceso al abanico laboral, cuna de líderes autóctonos, guías hacia el progreso individual y colectivo.

¿Cuándo alcanzaremos esta cadena de prosperidad? Cuando aprendamos a convivir en paz, sin radicalismos ideológicos, sin falsos mesías y, sobre todo, cuando eliminemos los corruptos. El voto en el 2018, como el viejo juego de la pirinola: todos ponen el de las políticas más diáfanas, o mejor, entre todos podemos prescindir de la maleza.

Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión del Magazín CNC.

¡Tu opinión es importante!