Nuevo Congreso, nuevos retos

Carlos-E-Cañar

CARLOS E. CAÑAR SARRIA
carlosecanar@hotmail.com

El pasado 20 de julio se llevó a cabo la instalación de un nuevo Congreso. Muchas expectativas se han despertado sobre el papel que realizará este cuerpo legislativo en un país como el nuestro que requiere de urgentes reformas y del estudio y tramitación de temas como la paz, la política, la Justicia, la salud, la vivienda, la educación, el medio ambiente, los impuestos, etc., cuyas respuestas hagan posible sentar las bases de lo que sería un nuevo país. Curtidas figuras de la política nacional indudablemente serán protagonistas en los debates y en la discusión de las diferentes temáticas. Figuras de todos los sectores, partidos y movimientos políticos que harán más interesantes la actividad política y legislativa; como para alquilar balcón, si utilizamos términos coloquiales. Los partidos de la Unidad Nacional, los independientes y los de la oposición dinamizarán indiscutiblemente la actividad legislativa.
La instalación del nuevo Congreso se da en momentos en que contamos con un presidente reelegido recientemente y quien llega con una mayoría de congresistas que estarán haciendo fuerza para que los proyectos del gobierno, transiten sin mayores obstáculos. Nada fácil con una oposición que también llega fuerte con el grupo legislativo del Centro Democrático liderado por el senador Álvaro Uribe Vélez, además de la izquierda que tiene en sus filas, entre otras, figuras como el senador Jorge Robledo. Una fuerza legislativa conformada por miembros de la extrema derecha y la izquierda que dialécticamente podrían desempeñar un papel interesante y positivo. También hay expectativas por el desempeño, que sin duda se vislumbra relevante de personajes como Horacio Serpa Uribe, Antonio Navarro, Iván Cepeda, Claudia López, Luis Fernando Velasco, entre otros.
Estamos seguros que al presidente Santos en ningún sentido le estorbará la oposición; es consciente de su necesidad dentro del engranaje de la democracia moderna. Sin oposición el régimen político degeneraría en una dictadura o en un totalitarismo donde el Presidente le abrazara poderes omnímodos. Nada de esto está inmerso en el espíritu liberal de Santos, algo que demostró en su primer mandato y que está decidido a continuar.
El uribismo tiene la oportunidad de demostrar que el Centro Democrático pueda dar la talla de un verdadero partido político, es decir, además de ejercer control político, de ser intermediario entre la sociedad civil y el Estado. Se espera una oposición reflexiva, seria, propositiva y encaminada a la defensa de los temas referidos a los problemas más candentes y prioritarios de la realidad nacional. Se espera el compromiso de este partido en la posibilidad de consolidar la paz en un país que ha venido demostrando estar cansado de tanta guerra, de tanto derramamiento inútil de sangre y de tanto daño a la infraestructura nacional.
Aún no hay nada claro sobre si el Partido Conservador, regresaría o no a la Unidad Nacional y cuáles sus posturas en el nuevo Congreso, pues hasta el momento hay desunión en el seno de esa colectividad que quedó demostrada en las pasadas elecciones presidenciales que le dieron continuidad al actual mandatario.
Durante la ceremonia de instalación del Congreso, el presidente Santos, entre otras cosas, enfatizó su discurso en la aspiración colectiva de la paz. De ahí derivó otros aspectos relacionados con temas sensibles de la realidad nacional como la salud, la educación, la seguridad, problemas del campo, Enfatizó que al nuevo Congreso le corresponderá la tarea de expedir la Ley Estatutaria que desarrolle el marco jurídico para la paz, Anunció una reforma sobre el equilibrio de poderes para evitar el despotismo al Ejecutivo. Recalcó la necesidad de que el poder limite al poder; de ahí su compromiso de eliminar la reelección. Reiteró que este será el Congreso de la paz.
El nuevo Congreso tiene la oportunidad de caracterizarse por leyes buenas y útiles para la sociedad, legislar prioridades y hacer dejación de proyectos y discusiones bizantinas. Es la ocasión para que esta institución gane legitimidad, ya que ha sido considerada históricamente como una de las más desprestigiadas. Ese nuevo aire de renovación del Congreso hace surgir o resurgir la esperanza en un Legislativo fuerte, organizado, fiel a lo público, polémico en la tolerancia, de enorme sensibilidad social y encaminado a respaldar la gran empresa de la paz. Según reciente encuesta de Gallup, el Congreso que acaba de expirar sólo cuenta con un 33% de imagen favorable. Uno de sus principales retos es ganar legitimidad.
Coletilla: Bienvenida la designación del expresidente Ernesto Samper Pizano en la Secretaría de la Unión de Naciones Suramericanas, Unasur.

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