Reflexiones.

CARLOS E. CAÑAR SARRIA –
carlosecanar@hotmail.com
-Primera. Indignación y repudio nacional e internacional ha causado el atentado terrorista en el Centro Comercial Andino, cometido en la capital del país. Indiscutiblemente toda acción terrorista es un atentado contra la paz. Producir terror tiene como objetivo amedrentar toda una sociedad ansiosa de convivencia civilizada. No son sólo victimas las personas inocentes que resultaron muertas y heridas, sino que este tipo de acciones son una afrenta a la humanidad. Este execrable acto demuestra los extremos a los que pretenden llegar los enemigos de la paz, lo mismo el grado de vulnerabilidad de la sociedad colombiana. El gobierno nacional ha prometido exhaustivas investigaciones para hacer responder ante ley a los culpables. ¡Paz en las tumbas de las personas asesinadas!
Segunda. Se avecina una nueva ley que permitirá más control a las fotos multas, modalidad abusiva que ha servido para acrecentar el capital de particulares y en muchas localidades como opción de pago electorero de parte de los mandatarios locales. Apenas se sancione la ley, los municipios que pretendan acceder a esta modalidad deben justificar ante el Ministerio de Transporte esta necesidad, teniendo en cuenta los índices de accidentalidad, de flujo de vehículos, de peatones, etc. Pero también debe contener unas condiciones y una logística en las ciudades.
Ciudades desbaratadas en sus calles y vías, llenas de huecos, con problemas de movilidad, con señalización deficiente, con una semaforización inadecuada, no están preparadas para la instalación de los aparatos, tal es el caso de Popayán. A las empresas que inviertan en la tecnología de las foto multas, sólo tendrán derecho a un 10% de las ganancias, cuando el día de hoy es de 60 y 65%. Ojalá posteriormente se pueda regular también el uso de las grúas, que también brillan por los abusos y desmanes.
Tercera. Fueron desmontados los reductores de velocidad de la primera etapa de la Vía Pomona. Su instalación de hizo necesaria para controlar el tráfico vehicular mientras se terminaba la segunda etapa. Ahora le corresponde a la administración municipal de Popayán tapar los huecos, porque ahí los dejaron. Es preciso recordar que la construcción de esta importante Vía tuvo una inexplicable demora de diez años y a tanto insistir, con muchas fallas se concretó, aunque la dejaron sin retorno y otra serie de fallas. Lo mínimo que se puede hacer ahora, es que el pavimento lo dejen como estaba y pavimenten los huecos, porque si los dejan en poco tiempo la Vía quedará en nada. Ojalá la Secretaría de Infraestructura actúe con prontitud, porque de verdad preocupa que las cosas que han costado tanto trabajo se empiecen a dañar y queden abandonadas por las autoridades y por el tiempo.
Cuarta. Hay que revisar cómo se están haciendo los controles a los vehículos de transporte público. Es común observar no pocas busetas que exponen a la ciudadanía a un alto grado de contaminación, son unas verdaderas chimeneas y las autoridades no se sienten. Está demostrado que los que más contaminan son el transporte público y no los particulares, en estos últimos recaen más los días y placas y los días sin carro. Lo que es evidente es evidente.
Quinta. El paro nacional del magisterio convocado por Fecode, una de las agremiaciones sindicales más fuertes del país, ha llegado a su fin. Uno de los más largos de los últimos tiempos. Demostró la contundencia y capacidad de movilización de un gremio como el de los maestros, que si bien es cierto, tras la lucha por el reconocimiento, exige unas justas reivindicaciones laborales y salariales, pero también ha mantenido una larga lucha por una educación pública con calidad. Habrá un mejoramiento paulatino-no suficiente, desde luego- de las condiciones salariales de los maestros, quienes devengan unos de los salarios más bajos de la región latinoamericana. Pensamos que este paro podría haber durado menos, pero al principio no hubo pre disponibilidad del Gobierno en el seno de las negociaciones, lo que se evidenció en argumentos en el sentido de que el gobierno no contaba con recursos económicos, así fueran justos los requerimientos del magisterio. Rechazo total a la forma como se criminalizó la protesta pacífica en la capital del país durante las movilizaciones del magisterio. La arremetida de gases y agua contra los manifestantes ponen en duda nuestro régimen político democrático, sólo comparables con las férreas dictaduras de ingrata recordación. Seguramente entre el Gobierno y Fecode buscarán mecanismos de recuperación del tiempo perdido durante el paro como salida para resarcir los daños y perjuicios ocasionados por el cese de actividades. A nivel regional, Asoinca, que no entró en el paro de Fecode y que tenía anunciado un paro en este mes, decidió no llevarlo a cabo, mientras se adelanta la posibilidad de concretar unos acuerdos establecidos en las negociaciones de paros anteriores, donde el principal tema es la salud de los maestros.

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