Reflexiones citadinas.

Por CARLOS E. CAÑAR SARRIA
carlosecanar@hotmail.com
Primera. La actual administración municipal de Popayán tendrá que llamar a responder a los contratistas de la Vía Pomona por la mala calidad de esta obra que fue tan cuestionada durante las administraciones de Navia y de Fuentes. Vía que además de ser un atentado contra la estética, con ese “muro de la infamia” que separa los dos niveles, uno arriba y otra abajo, sin retorno, con un puente peatonal que parece que sí pero no. Cada vez que cae un aguacero, sobre todo la segunda etapa de la vía, se convierte en una laguna que se necesitan lanchas para transitar, pero nadie dice nada. Obra totalmente diferente a la de la valla publicitada cerca al semáforo de las facultades de ingeniería y de ciencias contables económicas y administrativas de Unicauca. Comenzaron a construir la obra sin planos, reunieron a tres pelagatos para socializarla. Así son las obras en esta ciudad. No entendemos qué clase de interventoría tuvo esta vía, pero su construcción desdice mucho de los gobernantes, de las secretarias de infraestructura y de la misma ciudadanía. Es inconcebible que una miniobra que no alcanza a cubrir un kilómetro, haya demorado más de diez años y requerido tres administraciones municipales. Cuantas veces se lo hicimos saber al torpe ex alcalde Ramiro Navia y al ex alcalde Fuentes de “progreso” sobre los errores de esta vía, pero no nos hicieron caso. Ahora le tocará al alcalde César Cristián buscarle los remedios posibles porque ya poco se puede hacer.
Segunda. Es importante que la administración municipal haga los reparcheos de calles y avenidas. A propósito, en esa tarea vemos hombre trabajando en varios sitios de la ciudad. Hay lugares donde es consuetudinario observar donde se abren huecos y los tapan y poco después lo mismo, como en círculo vicioso. Cosas que la ciudadanía no puede entender y que la alcaldía debe explicar. Hace varias semanas se encuentra cerrada la pequeña avenida aledaña a Olímpica de norte, pero nada que se habilita. Se desconoce qué pasó con este tramo y qué se está haciendo y cuando demora ponerse al servicio de la movilidad ciudadana.
Tercera. Que no se estén quejando los comerciantes de Popayán que no quieren que nos vamos de compras a Cali. Son descomunales los precios elevados aquí. Precios abusivos y sin ningún tipo de control. Sin exagerar, hay artículos que con lo que se compra en Popayán uno, en Cali con la misma plata se compran cuatro. Por más que se construyan centros comerciales en Popayán, si los comerciantes no se colocan de acuerdo en abaratar los precios y ponerlos casi a la altura de la ciudad vecina, muchos seguiremos comprando allá. Porque en esas condiciones aquí no se puede.
Algo parecido sucede en las droguerías. Entre una farmacia y otra las diferencias son sustanciales, hemos constatado diferencias de precios hasta del 300%, independientemente que los medicamentos sean de marca o no. Por lo visto no hay autoridades que regulen y controlen los precios.
Es necesario el control a los establecimientos comerciales que además de abusar con los precios, no entregan a los compradores las facturas, pero eso sí, no se olvidan de recargarles el IVA. Hay que hacer conciencia para que los clientes exijan facturas, para no dejar con la picardía a aquellos que abusan de los clientes y del Estado.
De otro lado, hay que tener mucho cuidado con las ofertas en ciertos almacenes de cadena. Anuncian anticipadamente rebajas de algunos productos con significativo porcentaje. El día de la promoción le aumentan el precio que dicen le van a rebajar y por lo tanto, la rebaja es un engaño. Muchas personas desapercibidamente comprar pensando que en realidad han comprado un producto con un buen porcentaje de rebaja cuando la verdad es una farsa. Esto no es otra cosa que estafa, burla y abuso contra los clientes, situación que debe denunciarse a la Superintendencia de Industria y Comercio.
Se dan excepciones, pero es difícil encontrar restaurantes buenos en Popayán. Un buen sito, una buena atención y una buena comida cuestan, eso se sabe. Muchas veces el problema no es la plata. El problema es que hay sitios donde lo único que sobresale es el precio. Situación que desdice de una ciudad gastronómica. Productos de tercera; si colocan cuchillos en la mesa, se olvidan de los tenedores; etc. Dizque servicio a la carta pero ‘se acabaron los ingredientes o no hay quien prepare los pedidos’; cuando éstos se hacen entregan unas cartas con determinados precios y a la hora de pagar le sacan otras con tarifas más elevadas. Abusivos también.
Coletilla: Felicitaciones a la Universidad del Cauca por sus 189 años. Esta prestigiosa universidad fue fundada por el General Francisco de Paula Santander, conocido como “El hombre de las leyes”, en 1827.

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