Uribe y Santos par de H.P

Por: Santiago Zambrano Simmonds
zambrano_santiago@hotmail.com

El país asiste en estos días a un nuevo enfrentamiento entre Santos y Uribe, quienes como vulgares pandilleros se acusan sobre cuál de sus gobiernos fue o es más corrupto. ¡Qué vergüenza!, mientras tanto sus gobernados se ahogan en una reforma tributaría abusiva, que tuvo que hacerse pues Colombia es en la actualidad un país mal planeado, quebrado y corrupto. Estos últimos 15 años de sus gobiernos son grandes responsables de la situación actual. Por la brevedad me explico con pocos ejemplos:

1) Un país mal planeado:

Es inexplicable por ejemplo que una nación no tenga entre sus prioridades producir la comida que necesita su población, cuando eso debe ser un tema de Seguridad Nacional pues nos hace menos vulnerables a los mercados, a guerras y a cataclismos. Desde la apertura Colombia pasó de ser autosuficiente a hoy importar 12 millones de toneladas de productos agropecuarios. Uribe negoció casi todos los tratados de libre comercio y Santos los ha implementado y las consecuencias están allí, un país deficitario no solo en los alimentos sino también en su balanza comercial por tercer año consecutivo.

En el sector minero-energético seguimos vulnerables casi como en los años 90, época del apagón, prueba de ello fue lo cerca que estuvimos del racionamiento en el pasado fenómeno del niño. Sólo un país estúpido se le ocurre vender sus generadoras de energía como lo hizo Colombia con Isagén la cual vendió Santos y Uribe no pudo. En el minero, Uribe acabó con Minercol sin preparar el País para la fiscalización de los títulos mineros y Santos la privatizó. Los efectos están allí, un país arrasado siendo hoy muy pocos los títulos mineros que tienen un costo–beneficio social aceptable y muchos de ellos en manos de bandas criminales y lavadores de dólares pues ya conocen la incapacidad del país para controlarlos.

2) Un país quebrado:

Hoy Colombia se financia vía deuda externa y vendiendo sus activos estratégicos. El país no tiene con qué pagar los subsidios con los cuales el primero sostuvo su popularidad y el segundo ganó elecciones, obviamente Santos no va dejar de pagarlos pues se sometería a una revuelta sin precedentes. Ninguno de los dos se preocuparon por crear empleos duraderos pues en sus gobiernos lo que hubo fue un desmantelamiento del aparato productivo del país. “Dieron peces pero no enseñaron a pescar”.

Según el columnista y panelista de la Blu Aurelio Suarez, durante el gobierno de estos H.P la “Confianza Inversionista” les representó beneficios en impuestos a personas jurídicas por $58 billones y la eliminación de Uribe del impuesto de las remesas implicó un regalo a las empresas “inversionistas” de $18 billones. ¿Cómo no se va a quebrar un país así, gobernado con tanto anti patriotismo? Los resultados están allí, Colombia hoy debe más del 40% del PIB de los cuales más de US$70.000 millones son deuda pública es decir, cada colombiano debe aproximadamente $4.5 millones mientras tanto éstos se ufanan de sus “éxitos”.

3) Un país corrupto:

Esto tiene tanto de largo como de ancho, afortunadamente sus egos y su egolatría han hecho que el país se entere de cómo ha sido gobernado Colombia por este par de H.P.

Pero de esto ya los ciudadanos habíamos tenido sospecha sólo con ver el circo que montaron cada uno en su momento para elegir Procurador, Contralor y Fiscal afectos a sus respectivos gobiernos.

Ambos son cómplices de acabar con el poco decoro que les quedaba a muchas organizaciones sociales, sindicatos y partidos políticos. Uribe fragmentó el Partido Liberal y lo prostituyó como nunca antes, minó de manera irremediable el sindicalismo creando en su interior pequeños reyezuelos a través de los contratos sindicales y menoscabando los logros laborales de la clase obrera, y Santos sin ningún sonrojo fracturó los partidos alternativos como el Polo, la ASI y la Alianza Verde seduciendo a algunos de sus líderes para que hiciesen parte de la Unidad Nacional o a través de la contratación de algunas de sus ONG´s

Después de tanta ilustración de la prensa nacional no vale la pena ni siquiera ahondar en los recientes casos de Odebrecht y de la Refinería de Cartagena pero es claro que de no haberse presentado tanta corrupción en los gobiernos de ellos, no hubiese sido necesaria la Reforma Tributaría la cual generará una gigantesca carestía hacía un pueblo con cada vez menor poder adquisitivo.

Finalmente sólo resta decir que es absurdo que nosotros los colombianos sigamos creyendo que sólo hay vida a través de alguno de estos H.P.

Ojalá en algún momento éste país sea gobernado por verdaderos patriotas y no por mercenarios que lo único que les interesa es perpetuar su forma y modo de gobernar. Pero en fin, que se puede esperar de ellos si son unos H.P (Héroes de Papel) que cuando la chispa de la historia medio los toca arden por los vapores y el hedor de sus inmundicias..