El Cauca tras los pasos de Obama

La política electorera da para todo, hasta para arroparse fácilmente de mentiras y creérselas. Además del riesgo de autoengañarse como ocurre en tantos fanáticos, muchos rayando en la anarquía. Los llamados jefes políticos (que son débiles en liderazgo legítimo) se mueren de la risa al ver las confrontaciones de sus vasallos y seguidores. La mayoría de despistados (que se creen politólogos) se trenzan en peleas intestinas y absurdas con mutuas acusaciones en modelo ping pong.

Estos
eventos deben tomarse con sensatez y tacto, no caer en trampas. El más afectado
y, menos favorecido siempre será “Juan Pueblo” como lo sostiene el cantautor
social Rubén Blades. Mientras que casi los únicos o pocos beneficiados son los
más poderosos, que dejan si acaso reductos y migajas para las bases.

Esta
campaña por la gobernación del Cauca, ante el facilismo electoral se reduce a
dos candidatos. Cada uno representa una parte de la idiosincrasia regional con
sus respectivos seguidores. Un sector de la opinión ha tratado de estigmatizar
y «pordebajear» al competidor salido de provincia, a un legítimo
representante de una nueva ciudadanía

Todo
por cuenta del respaldo clave que le brinda el senador Temístocles Ortega,
quien a raíz de ello ha tenido que lidiar hasta con infamias y ser injustamente
estigmatizado como político tradicional. Temístocles representa si a un
político de trayectoria, pero salido de provincia, de un pueblo del sur del
Cauca y quien con su esfuerzo ha logrado un vertiginoso ascenso hasta codearse
con los más encopetados del país. Ello a tantos conterráneos les causa escozor
(envidia de la mala) Y aparece el “canibalismo” tratando de destruirlo o
deseándole el mal.

La
sociedad popayaneja (nostálgica de poder) añora con volver por sus fueros, para
recuperar su dominio que es seguramente uno de los mayores responsables del
atraso regional. Particularmente la dinastía ‘Mosquera’ y sus afines que han
mandado por 200 años, hasta en este siglo con Negret Mosquera, Chaux Mosquera,
González Mosquera con excepción de Floro, Tito y Campo.

Para
ello tienen su candidato, su punta de lanza (él no tiene  la culpa y se
supone es una buena persona). Este si apoyado por verdaderos políticos
tradicionales encabezados por el senador Velasco y una cola larga, incluyendo
la anacrónica aristocracia patoja y los que se las pican de más, alarmados ante
la posibilidad de ser gobernados por un “patirajado”.

El
candidato provinciano, no fue seleccionado como muchos creen de manera
unilateral por un jefe político (Don Tito). La decisión fue producto de un
acuerdo de un grupo de exalcaldes y otros personajes comunitariamente
reconocidos en provincia, quienes de los tres precandidatos propuestos
escogieron al ex alcalde afro Elías Larrahondo. El jefe político tal vez se
pudo sentir mejor con otro, pero debió aceptar una decisión por democracia.
“Tito” tenía que jugársela a fondo como lo está haciendo. Pero ante un fenómeno
político como lo es él mismo, le llovieron ataques, celos y ganas de quitarlo
del medio, le aparecieron enemigos gratuitos. Pero él sigue allí, indeformable
y con sus ases bajo la manga.

El
Cauca ya tuvo gobernador indígena (Floro), muchos blancos y aristocráticos
(Mosqueras y demás), algún mestizo (Campo), alguno campesino (Tito). En
justicia es tiempo para las negritudes tan arraigadas en el departamento que
tengan derecho a esa digna representación, como ya ocurrió (sin ningún trauma)
en EEUU con Barack Obama. Esa se supone una sociedad más avanzada que la
nuestra.

Así
como están las cosas a pesar de la corriente de fake news (mentiras y noticias
falsas malintencionadas), de una opinión pública manipulada hábilmente, todo
estaría “cocinado”. La ciudadanía, las comunidades, la sociedad civil, los
pueblos diversos del Cauca quieren en mayoría aprovechar la oportunidad y
emular los pasos triunfales de Obama. Con la frescura que representa, el líder
afro Elías, sería el nuevo gobernador del Cauca.

Con información http://pagina10.com/web/el-cauca-tras-los-pasos-de-obama/

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