El ELN admite su responsabilidad en el ataque a la Escuela de cadetes en Bogotá.

A través de un comunicado publicado en su portal
web, la guerrilla se justificó haciendo una lista de la ofensiva militar que
sufrió en medio de la tregua unilateral de diciembre, aseguró que el ataque fue
«lícito dentro del derecho de la guerra» y «proponen un debate
político».

Tres días después del ataque a la Escuela de Policía
General Santander, el ELN reconoció su responsabilidad. A través de un
comunicado publicado este lunes a la madrugada en su portal Voces, la guerrilla no solo justificó su accionar, sino que le
insistió al Gobierno en el camino del diálogo. 

Horas después de que miles de colombianos se volcaran a las
calles del país para rechazar el mortal ataque con un carro-bomba en
Bogotá, que le arrebató la vida a más de una veintena de jóvenes, el grupo
insurgente rompió su silencio y confirmó la investigación que la Fiscalía
entregó la semana pasada sobre el autor de los hechos. 

A través de un comunicado publicado en su portal web, la guerrilla se justificó haciendo una lista de la ofensiva militar que sufrió en medio de la tregua unilateral de diciembre, aseguró que el ataque fue «lícito dentro del derecho de la guerra» y «proponen un debate político».

Tres días después del ataque a la Escuela de Policía
General Santander, el ELN reconoció su responsabilidad. A través de un
comunicado publicado este lunes a la madrugada en su portal Voces, la guerrilla no solo justificó su accionar, sino que le
insistió al Gobierno en el camino del diálogo. 

Horas después de que miles de colombianos se volcaran a las
calles del país para rechazar el mortal ataque con un carro-bomba en
Bogotá, que le arrebató la vida a más de una veintena de jóvenes, el grupo
insurgente rompió su silencio y confirmó la investigación que la Fiscalía
entregó la semana pasada sobre el autor de los hechos. 

En la misiva, la guerrilla lanzó una crítica al
presidente Duque «por no haberle dado la dimensión necesaria» a la
tregua unilateral que declararon entre el 23 de diciembre de 2018 y el 3 de
enero de 2019. Renglón seguido, hicieron una lista de operaciones en su contra,
con las que intentan justificar el ataque perpetrado el 17 de enero. 

«Las Fuerzas Armadas gubernamentales aprovecharon este cese
para avanzar las posiciones de sus tropas de operaciones, ganando ubicaciones
favorables difíciles de conseguir sin el cese. También bombardeó un campamento
nuestro el 25 de diciembre, lanzando más de 12 bombas de centenares de libras
de explosivos cada una, afectando a una familia de campesinos que estaba cerca
de dicho campamento», se lee en el documento. 

En cuestión de minutos, el comunicado generó toda una lluvia de
críticas. «Rechazo la acción del ELN. No entiende el momento político que
vive el país, no aprendió del rechazo social al ataque en Barranquilla ni a los
crímenes de las Farc. Su acción contraria a la paz, deja a la sociedad hundida
en la desesperanza y fortalece a los guerreristas», trinó el analista
Víctor De Currea Lugo. 

Y es que al rechazo generalizado que despertó el ataque se
sumó este lunes una lluvia de críticas por el tono y contenido del comunicado:
«La Escuela de Cadetes de la Policía Nacional, es una instalación militar;
allá reciben instrucción y entrenamiento los oficiales que luego realizan
inteligencia de combate, conducen operaciones militares, participan activamente
en la guerra contrainsurgente y dan trato de guerra a la protesta
social. Por tanto, la operación realizada contra dichas instalaciones y
tropas, es lícita dentro del derecho de la guerra, no hubo ninguna víctima no
combatiente». 

Agregan: «En nuestros campamentos, que ante cualquier
descuido son bombardeados, también se capacitan combatientes y oficiales; por
lo anterior, nosotros no hemos interrumpido, ni aminorado los esfuerzos por la
paz, pues tenemos claro que estamos en una guerra, debido a que la clase en el
poder ha reiterado que los diálogos deben ser desarrollados en medio del
conflicto. El ELN ha insistido en pactar un cese bilateral para generar un
clima favorable a los esfuerzos por la paz, esta propuesta ha tenido importante
respaldo nacional e internacional, pero la respuesta gubernamental ha sido
negativa». 

Que siga la mesa 
La Dirección Nacional del ELN, que suscribe el comunicado, insistió en pactar
un cese al fuego bilateral «para generar un clima favorable a los
esfuerzos por la paz» y se mostró dispuesto a «que se respeten
determinadas áreas e instalaciones militares estatales» y del ELN, lo que
facilitaría el diálogo. 

Aseguran que les duelen «los muertos de ambas partes» y recordaron
que el año pasado uno de sus comandantes murió desarmado cuando debían haber
sido capturado. La guerrilla exhortó al presidente Duque a enviar a su
delegación para retomar los diálogos en La Habana, «para darle continuidad
al Proceso de Paz y a la construcción de los acuerdos que traemos desde el
Gobierno anterior; camino de solución política del conflicto». 

Este viernes el presidente Duque decidió reactivar las órdenes de captura
contra los negociadores del grupo rebelde y anunció que redoblará la
persecución contra lo que describió como una «máquina criminal de
secuestros y atentados». Al mismo tiempo le exigió al gobierno cubano que
detenga y le entregue a Colombia a «esos criminales para que se haga
justicia». 

Anfitrión y garante de las frustradas negociaciones de paz, La Habana aseguró
el viernes que cumplirá con los compromisos fijados ante la ruptura de las
conversaciones que pretendían acabar con un alzamiento armado de más de medio
siglo. Los protocolos comprenderían la intervención de un país amigo para el
retorno de la delegación de la guerrilla.

Fuente Semana.com