El futuro del Cauca.

Por: Walder Aldana Q.     –

En mi recorrido por nuestro departamento continúo recogiendo las necesidades básicas insatisfechas de la población y sus expresiones de sueños de vida digna para que el camino hacia la construcción de desarrollos regionales sea animado por el ejercicio conjunto de las denominadas fuerzas vivas.

Con frecuencia nos encontramos encarcelados en dos temas: el orden público y los cultivos de uso ilícito. Algo así como que las hojas del árbol no dejan ver el sol, como si la desesperanza nos cegara la posibilidad de diseñar las políticas que los vientos del sur deben empujar hacia el centro del país.

Nuestras poblaciones diversas, afros, indígenas, campesinado y demás sectores sociales, económicos y políticos avanzan en el diseño de políticas. Las dinámicas de planeación nacional, departamental y municipal conocen el fruto de los espacios de construcción expresados en estrategias, proyectos y planes para ejecutar y mejorar la situación regional.

Los esfuerzos por mejorar la malla vial con la doble calzada, la atención y recuperación de las vías secundarias y terciarias. El anillo vial del Macizo, las vías Suarez – Buenos Aires, Paletará – San Agustín y la siempre mencionada vía al mar, se convierten en claves para garantizar el desplazamiento humano y de productos hacia las capitales de los departamentos vecinos, mejorando con ello el nivel de ingresos y la calidad de vida de los habitantes de las provincias Caucanas.

El sueño por décadas del acceso a la educación superior gratuita se hace una realidad con el gobierno del Cambio en La Vega, Suárez y Guapi; de igual forma la inversión de $90 mil millones para el acueducto de nuestra ciudad Popayán demuestra el interés del Pacto Histórico de cumplir lo acordado en los talleres con carácter vinculante realizados en el marco de la formulación del plan nacional de desarrollo.

La importancia de la inversión de más de $300 mil millones por la Agencia de Renovación del Territorio (ART), la aprobación de la reforma constitucional que reconoce al campesinado cómo sujeto de especial protección de sus derechos, y los apoyos financieros para dinamizar el agro son muestra del interés del gobierno Petro por responder al masivo apoyo de los caucanos en las elecciones de 2022.

Nuestro territorio, desde la vereda, el corregimiento, los municipios, hasta el departamento, deberá seguir siendo escenario de planeación y ejecución de alternativas de desarrollo que favorezcan un mejor futuro para nuestras hijas e hijos. Deberemos perseverar en proyectar estrategias de mejor vivir, mientras esperamos que se haga posible la legalización de los cultivos de hoja de coca y en consecuencia podamos presenciar la disminución de la violencia en los campos, asociada a las políticas antidrogas basadas en el prohibicionismo y la criminalización que han demostrado su fracaso en el mundo.

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