Fin de campañas y retos.

Por: CARLOS E. CAÑAR SARRIA   –

carlosecanar@hotmail.com   –

El próximo domingo 27 de octubre se podrá constatar que en la puerta
del horno se quema el pan. Los colombianos nos dispondremos a participar en la
jornada que definirá las autoridades regionales. El día de la verdadera
encuesta. Conoceremos la decisión de los electores y el impacto de las
encuestas como diagnóstico de intención de voto y como instrumento de
manipulación electoral, de la que no están exentos los medios y las redes
sociales.

               Ojalá la gente se
decida con tino y con conciencia, por las mejores opciones. Como el discurso
más frecuente de candidatos ha sido el referente contra la corrupción, se
espera que la decisión electoral se haga respaldando a los más honestos y a los
más comprometidos socialmente.

                 Uno de los actos
más cuestionados y más comunes en los procesos electorales en Colombia es la
compraventa de votos. Desafortunadamente muchos por unos pesos venden su
conciencia y con ello ponen en riesgo el bienestar de la sociedad.

                   La verdad no
hay mucho de dónde escoger, pero hay que hacerlo. En estas campañas se han
sentido activos los mismos caciques políticos con las mismas promesas;
discursos desgastados que suelen tener eco en votantes cuya prioridad no es
votar con conciencia. En unas regiones más que en otras. En Colombia en general
se vota, pero no se elige y el Cauca no es la excepción.

            La denominada clase
política caucana se mantiene en deuda con la región. El departamento en lugar
de evolucionar, involuciona, No hay desarrollo económico y mucho menos
desarrollo social. El desempleo, la falta de productividad en poblaciones y
campos, bajos índices en desarrollo humanos con unos indicadores que
avergüenzan, la violencia relacionada con las causas objetivas como la pobreza,
etc. Los políticos en épocas electorales sólo hablan de cambios, pero lo
importante es cambiar para mejorar.

             No faltan en las
campañas los mismos lagartos de siempre al lado de los candidatos de turno.
Cómo viven de la politiquería, cada paso que dan es en defensa de sus propios
intereses, en espera que el ganador les retribuya con un cargo como
contraprestación.

               De otro lado. a
los medios de comunicación regionales- con algunas excepciones-  les falta objetividad, altivez, independencia
y sentido crítico en la información y la opinión. Medios aduladores, lambe
suelas; pseudoperiodistas domesticados, que sólo les dicen a los políticos lo
que sus tiernos oídos quieren escuchar. Soportamos un periodismo que, en lugar
de enaltecer, envilece el régimen político democrático.

                    Hay quienes
piensan que, entre los candidatos para la alcaldía de Popayán, las mejores
opciones son las que no puntean en las encuestas y que por ello es posible y
necesario que se den sorpresas.

                En lo referente
al primer cargo de la región, necesitamos un gobernador capaz de sacar nuestro
departamento del atraso y del olvido estatal, que lo ha llevado a ocupar- como
ya se ha dicho- los primeros lugares en subdesarrollo a nivel nacional. Que le
caracterice capacidad de convocatoria para cohesionar a las denominadas fuerzas
vivas de nuestra sociedad, para trabajar por el desarrollo y la convivencia
pacífica. Partidos políticos, congresistas, alcaldes, concejales, diputados,
gremios de la producción, Iglesia, universidades, entre otros actores sociales,
como un todo único, para aportar positivamente a la región.

             Necesitamos gobernador y alcaldes que no
parcelen el poder, que les caracterice el pluralismo a la hora de designar sus
equipos de colaboradores y a la hora de gobernar. En un tiempo prudente, hacer
ajustes y cambios para dar opción a otras personas. Tener en cuenta que se
gobierna para la gente y no para el beneficio de unos pocos. Que vean necesario
recurrir a opciones meritocráticas que permita seleccionar entre colaboradores
y asesores, las mejores hojas de vida, los más preparados, los más capaces y los
más honestos.

                 Necesitamos
gobernador y alcaldes que atinen darle continuidad a los proyectos y programas
de sus antecesores, cuando éstos están encaminados en beneficio de las
comunidades que representan.

                   Requerimos gobernantes
dispuestos a la crítica y autocrítica, que les permita reconocer con humildad
sus errores para corregirlos con prontitud y acierto.

                   No obstante,
las condiciones socioeconómicas del Cauca debemos mirar y actuar con optimismo,
se trata de un compromiso colectivo; por lo tanto, el individualismo y las
mezquindades que abundan entre nosotros, es necesario que se conviertan en
oportunidades para la construcción y consolidación de un nuevo Cauca del tamaño
de nuestros sueños.

                  Coletilla:  Pasado el proceso electoral, las nuevas
autoridades deben velar por descontaminar las ciudades y pueblos invadidos por
las propagandas proselitistas, que en ocasiones permanecen indefinidamente.