«Lo ocurrido en departamento nos recuerda que la violencia, cuando se vuelve cotidiana, debilita la esperanza y pone en riesgo a toda la sociedad» Gobernador del Cauca.

Lo ocurrido en Toribío, Caldono, Cajibío y Santander de Quilichao nos recuerda que la violencia, cuando se vuelve cotidiana, debilita la esperanza y pone en riesgo a toda la sociedad. A esta grave situación, se suma lo ocurrido hace unos momentos en Piendamó: 19 personas resultaron heridas, entre ellas un policía del GOES y 18 civiles; 4 fueron remitidas a Popayán con urgencia vital, incluido un miembro de la Policía Nacional. Además, 14 personas sufrieron afectaciones por aturdimiento. Estos hechos reflejan una escalada preocupante que afecta directamente a la población civil y a las fuerzas del orden. Necesitamos una respuesta integral y efectiva. Invito a las autoridades religiosas del departamento, a las universidades, al sector productivo, a las organizaciones sociales y comunitarias, a los gobiernos locales, a la cooperación internacional y, por supuesto, al Gobierno Nacional, a que juntos nos sentemos en una mesa de diálogo franco y sereno, para construir soluciones estructurales que desescalen la violencia en nuestros territorios. Sin una estrategia nacional diferencial y efectiva para el Cauca, el riesgo de desbordamiento seguirá creciendo.