¿PARA QUÉ LES PAGAMOS A LOS FUNCIONARIOS PUBLICOS?

Por: Omar Orlando Tovar Troches -ottroz69@gmail.com-

En estos días, en los que un altísimo porcentaje de la población colombiana, ha expresado, así sea por las redes sociales, su total desaprobación al nuevo intento de tapar con una Reforma Tributaria, el derroche de dineros públicos y la ineficiencia del gobierno uribista de Iván Duque, muchos de los miembros de la ciudadanía, se han vuelto a cuestionar sobre la conveniencia de seguir pagando, con sus impuestos, el sueldo de más de un funcionario público, congresista, ministro o presidente, así como algunos con los que la comunidad tiene que interlocutar aspectos de su vida a diario.

Aunque la corrupción pareciera haberse enquistado en la mal llamada normalidad de la sociedad colombiana, el hecho es que una de las causas de esa corrupción, esta directamente relacionada con la ineficiencia e ineficacia de algunos elegidos y de muchos nombrados, por lo que, es preciso que esa sociedad que elige y que paga con sus impuestos los salarios de estos mal llamados funcionarios públicos, empiece a hacer un control más estricto de su quehacer, en el ejercicio, no solo de sus derechos como ciudadano, sino como jefe directo de aquellas personas elegidas y/o nombradas para servirle, de ahí la razón de su nombre: Funcionario Público; el o la que le sirve  a la ciudadanía.

Sólo para fines ilustrativos, tomemos como ejemplo, el caso de la antigua Oficina de Planeación Municipal, hoy, Secretaría Municipal de Planeación, Ordenamiento Territorial y Vivienda de Santander de Quilichao, de la que, durante muchos años y administraciones, sobre todo las correspondientes a los últimos veinte años, cada tanto, suenan en el voz a voz de la opinión pública de base y en las notas periodísticas de los medios locales, quejas, denuncias y señalamientos acerca de la ineficiencia y la ineficacia de esta entidad, a causa de las actuaciones y actitudes de algunos funcionarios públicos de esa entidad, sus antiguos jefes, o sus  hoy Secretarios y que han ocasionado lo que actualmente padece la comunidad Quilichagüeña; un desorden en el uso del espacio público, la constante reasignación de los usos del suelo y la feria de permisos de construcción (eso si selectiva, recordar lo de los favores, los votos y la plata) que atentan, incluso contra la sostenibilidad ambiental del municipio.

La ineficiencia de la entidad municipal, encargada de planificar el crecimiento y el desarrollo de Quilichao, bien sea por omisión o por acción, relacionada con el dejar hacer selectivo, le cuesta y le costará al municipio, es decir a todos y cada uno de sus habitantes, sumas astronómicas de dinero, que junto con sus sueldos, dan como resultado el agigantamiento paulatino de eso que los economistas llaman hueco fiscal, fenómeno con el que las administraciones se excusan a la hora de hacer inversión social y que usan como caballito de batalla para trasquilar, momentáneamente la nómina, para luego acomodar a sus aliados, amigos y copartidarios, durante las llamadas restructuraciones, que tiene como resultado, una vuelta a la ineficiencia y la ineficacia, que crece más el hueco fiscal.

Esto que pasa a nivel local, como el caso de la Secretaría Municipal de Planeación, Ordenamiento Territorial y Vivienda de Santander de Quilichao, hay que multiplicarlo por mil, a nivel departamental y por cientos de miles a nivel nacional, como es el caso de los asesores y altos consejeros, incapaces ministros y ministras y da como resultado; el que alcaldesas, alcaldes, gobernadores y gobernadoras y Duque,  justifiquen sus restructuraciones y sus Reformas Tributarias, como única salida para tapar el o los huecos que ellos y ellas mismas causaron.

En este escenario, hay que cuestionarse seriamente, sobre el destino real de los recursos de todos y todas, cuando se despilfarran tan alegremente, cubriendo los honorarios, los sueldos o los contratos de asesores, altos comisionados, ministros, secretarios de despacho y demás auxiliares técnicos y administrativos, que brillan por su mala atención al publico que supuestamente sirven, o que dedican sus capacidades profesionales y técnicas, algunas veces cuestionadas, para favorecer a amigos, familiares, aliados y copartidarios de la alcaldesa, alcalde, gobernadora, gobernador o Presidente, en detrimento del bien común y poniendo en riego el futuro de todos.

Es claro entonces, que así como nos indignamos con las Reformas Tributarias del gobierno nacional y exigimos de la presidencia de la República, que recorte los sueldos de altos funcionarios y que fusione o liquide oficinas asesoras, altas consejerías o contratistas; a nivel local, la ciudadanía debe ejercer, no sólo la crítica en redes sociales, sino empezar a exigir de los órganos de control , como los Concejos municipales, las Asambleas departamentales o de los organismos de control disciplinario, fiscal y penal; el llamamiento a cuentas de esos servidores y servidoras públicas elegidos o nombrados por los elegidos, para que rindan cuenta de sus acciones, sus omisiones y sus yerros, cometidos en nombre de un honorario o un sueldo, pagado, a veces, hasta con sacrificios, por los contribuyentes.

Se reitera que ya va siendo hora, no sólo de salir a protestar, sino de ejercer el control real y directo de las personas que supuestamente deben trabajar para nosotros y a quienes les pagamos por ello con nuestros impuestos, preguntándonos todos los días: ¿Para qué les pagamos a los funcionarios públicos?

Adenda: Decían y dicen sabiamente los mayores y las mayoras, que la mejor forma de enseñar es el ejemplo; por lo que, este servidor, junto con un grupo de personas oriundas y/o residentes en Quilichao, hemos emprendido la tarea de averiguar, las funciones, asignaciones y responsabilidades, así como el marco jurídico de funcionamiento de la Secretaría de Planeación de Santander de Quilichao, para emprender las acciones legales conducentes a reclamar los derechos a la libre movilidad, a un ambiente sano, al libre ejercicio de una profesión, a la seguridad, a la sana convivencia, al uso y disfrute del espacio público, la salud y la vida, seriamente amenazados y vulnerados por el caótico estado de cosas, ocasionado por la ineficiencia y la ineficacia del funcionamiento de este despacho de la Administración Municipal. Estamos preparando iguales acciones respecto a la contaminación y la preservación de la naturaleza, involucrando a otros despachos como la Secretaría de Movilidad y la C.R.C.

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