Presidente ¿Qué va a pasar con el pueblo humilde que vive del rebusque diario?

Señor presidente, gobernadores, alcaldes, congresistas.

¿Qué vamos a hacer los trabajadores independientes y los informales (Los del ingreso diario – Los del rebusque) que no tenemos un sueldo fijo?, ahora que empezaron a llegar los recibos y mensajes recordándonos que se aproximan las fechas de pago del arriendo, servicios públicos, Agua, Energía, Gas natural, televisión, Internet, cuotas de tarjetas de crédito, cuotas de bancos por créditos de vivienda. Somos muchos los colombianos que vivimos del rebusque diario, del rebusque mensual. ¿Quién va atender nuestras familias en salud, si no tenemos como pagar la seguridad social? ¿Quién nos va a dar la mano?

Aquí nos incluimos cientos de periodistas locales que no devengamos un salario y vivimos del rebusque de la pauta.

En las ciudades la gente vive del rebusque: https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-899287

Es cierto que apoyamos con el 4X1000 desde hace varios años a los bancos. ¿Que van hacer ellos por nosotros?, ahora que no tendremos como pagarles las cuotas a tiempo. ¿Nos van a embargar?, ¿nos van a quitar nuestras viviendas?, ¿qué va a pasar con los de a pie señor presidente?, ¿qué va a pasar con los habitantes de la calle?, que va a pasar con quienes hoy no recibimos pago por nuestro trabajo desde casa?

Que va a pasar con el pueblo colombiano humilde que vive del rebusque diario?

¿Todos unidos por el coronavirus?

El rebusque…

Por: Rodrigo Fuenmayor.

Palabra rara para extranjeros pero no para nosotros los colombianos, graduados con honores en el arte de ser productivos y no morir en el intento. Es la forma de conseguir el sustento diario sin dejar de lado la honestidad; personas sin salarios fijos y prestaciones sociales que han decidido conseguir la plata para poder subsistir y tener para el pan de cada día. Aquí el rebusque es más que eso: emprender para vivir.

Colombia tiene, según el DANE, 49 millones de habitantes, de los cuales 12 millones son pobres por la falta de empleo. Actualmente, existe una legión de hombres, mujeres y niños que se encuentran en todas partes y se acomodan a los horarios y hábitos de sus clientes. Los negocios son variados, desde la mujer que cobra por sacar piojos, jóvenes que tienen lavamanos portátiles, hasta señoras que en los pueblos se dedican a llorar muertos ajenos.

Algunos han logrado montar su negocio sobre ruedas, otros tienen un canasto, una caja de icopor, una carretilla para exhibir sus productos. Hay los que venden el famoso ‘arroz de payaso’ (arroz de liza servido en hoja de bijao) con un arrume constante de clientes de todos los estratos, haciendo cola para comerlo allí o llevarlo a casa, pues es un plato exótico y raro de conseguir hoy en los menús caseros; el peto –que lo llevan en un cántaro con una base que tiene carbones que lo mantiene caliente– es un deleite que se resiste a desaparecer.

Los vendedores de gaseosas, agua, coco, empanadas, tinto, pan con café con leche, etcétera, son muestras evidentes de la informalidad a la que están avocados quienes no encuentran un empleo formal. Estos, las madres cabeza de hogar y los menores de edad que con su trabajo contribuyen al sustento de sus familias y hacen parte de los 20.697 “desocupados” según el Dane, es la realidad de un país donde la gente estudia, pero no todos consiguen ‘chamba’. Los que se desempeñan en oficios para los que no se prepararon, tales como enfermeras, arquitectos, administradores, entre otros, por ejemplo, conducen taxis.

El desempleo es uno de los más graves problemas del país, porque genera otros como inseguridad, homicidios, emigración y la creciente tendencia de tener plata sin “esfuerzo”.

En un país desarrollado estas iniciativas fracasarían rápidamente, pues se nutren de la ausencia de infraestructura pública y de las condiciones que crean pobreza. Según el DANE, están aumentando las labores informales, los especialistas académicos sugieren una posible solución al problema: cambio de metodología en universidades. Se debe enseñar para generar emprendedores de negocios y no empleados formales.

No obstante, la actitud frente a los problemas y dificultades que a diario nos acosan, incentivan a echar pa’lante. El deseo de superación, la creatividad y el trabajo honrado de muchos, impulsan el rebusque y no sucumben ante la avalancha de corrupción y  escasez de principios que otros muchos exhiben.

Fuente el: https://www.elheraldo.co/columnas-de-opinion/el-rebusque-429130