Reflexiones políticas.

Por: CARLOS E. CAÑAR SARRIA     –

carlosecanar@hotail.com       –

Primera. Mientras en el país, la
preocupación por el asesinato de líderes sociales se acrecienta, mientras en varios
departamentos,  como el Cauca, por
ejemplo, recrudece nuevamente la violencia; mientras suben los índices de
desempleo en las ciudades y el proyecto de ley anticorrupción que pretendía
abolir la casa por cárcel para los corruptos quedó abortado, el subpresidente
Duque se dedicar a viajar al exterior.

Una de las economías más
excluyentes y desiguales en la región latinoamericana es la de Colombia, donde
los índices de pobreza aumentan y el desarrollo humano es escaso, tal como lo
afirman estadísticas internacionales. El primer mandatario, que habla de
austeridad en el gasto público, debe mermar los viajes al extranjero, que son
posibles gracias al desnutrido presupuesto de los colombianos. En un mundo
globalizado económica, política y tecnológicamente, ya no es tan indispensable
la presencia física para hacer negocios y diplomacia.

En diez meses de desgobierno, 17
viajes al extranjero bajo el argumento de incentivar la inversión extranjera,
el apoyo a la implementación de   los
acuerdos de paz, la defensa y protección al medio ambiente; mientras en el
interior del país, se escuchan quejas sobre el poco  ánimo presidencial en respaldar la  iniciativa contra la corrupción- que es un
clamor naciona- y mucho menos la protección del medio ambiente, al aceptar el
fracking.

Las estadísticas  de la empresas encuestadoras colocan la
popularidad de Duque por debajo del 30%, porcentaje que demuestra el grado de
inconformidad e ilegitimidad, que algunos han comparado con cifras cercanas a
las logradas por Andrés Pastrana, considerado, el presidente más inepto de
nuestra reciente historia republicana.

Segunda. Quedó constatada la
existencia de un Congreso ajeno a los intereses colectivos y renuente a
autodepurarse, con el hundimiento del proyecto de ley anticorrupción. El
congresista, Gustavo Bolívar señaló que “razón tienen quienes afirman que el
Congreso es un nido de ratas”. Desde luego, que no son todos los congresistas,
hay excepciones. Se viene sosteniendo en la opinión pública y en las redes
sociales que el problema no está en el consuetudinario Congreso que tenemos,
sino en quienes lo elegimos y por ello, una de las maneras más efectivas de
depurarlo, está en las urnas electorales, pero esto es muy difícil donde el
pueblo como constituyente primario no deja de ser más que una abstracción.

Tercera. El liberalismo caucano dió
total respaldo al otorgarle el aval para ser el candidato oficial, al ex
alcalde de Popayán, Víctor Libardo Ramírez Fajardo, quien en su paso por la
administración pública ha demostrado ejecutorias y aciertos. El director
nacional del Partido Liberal, ex presidente César Gaviria, confirmó dicho aval
en Bogotá en compañía de los congresistas liberales caucanos. Fiosóficamente,
en su fundamentación, siempre nos hemos 
caracterizado por la defensa de las ideas y de los principios liberales,
que hemos considerados los más aproximados a la conformación y consolidación de
una sociedad moderna y democrática. Esto no quiere decir que este partido se
haya comportado siempre a la altura de las exigencias históricas del país. Por
eso hoy está en una de sus peores crisis, ya no tiene la capacidad de
convertirse en opción de poder; le hace falta una recomposición social y moral.
A César Gaviria se le achaca llevarlo a la crisis, aunque no es sólo
responsabilidad del director nacional. Da tristeza ver, a este partido histórico
convertido en un seudopartido cuyas practicas clientelistas y politiqueras lo
mantienen al borde del abismo.

Preocupan las alianzas que pueda
tener el liberalismo para las próximas elecciones de octubre. La decisión de
respaldar a Duque en las pasadas presidenciales  ha sido  criticada, pero insistimos, el liberalismo no
es sólo Gaviria.

Conocemos de la trayectoria de
Ramírez Fajardo y estaremos pendiente de su plataforma socioecónómica y
política que debe ser atractiva para un Cauca sumido en el abandono económico y
en donde la problemática social no da espera. Se habla de un respiro al no
darle el liberalismo, el aval a un ex gobernador y ex congresista que poco hizo
por el Cauca cuando tuvo la oportunidad y que se caracterizó por los micos en el
Congreso. Por el momento, Ramírez tiene como contendor estimable, al ex rector
de la Universidad del Cauca, Juan Diego Castrillón Orrego, de interesante
trayectoria y hoja de vida, a quien le solicitamos su plataforma socioeconómica
y nos quedó  hacérnosla conocer.

Cuarta. No vamos a decir nombres,
pero a varios precandidatos a la alcaldía de Popayán les falta argumentos y
poder de convocatoria. Sin argumentos no hay nada. Propuestas y frases sin
argumentos en  las propagandas en las
redes sociales, quedan lanzadas al vacío. A no pocos les hemos solicitado
argumentos y se quedan callados porque no los tienen. Les aconsejamos
estructurar unos programas serios y convincentes, si es que de verdad,
pretenden lograr el respaldo de los 
potenciales electores.

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