| En Cauca conmemoramos el Día Internacional de la sensibilización contra las Minas Antipersonal (4 de abril) y el Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas (9 de abril) con un homenaje a la Asociación de Sobrevivientes de Minas Antipersonas y Municiones sin Explotar del Cauca -ASODESAM-, hoy una de los 195 beneficiarios, de este departamento, del programa Economía Popular para el Cambio, que contará con apoyo para el fortalecimiento organizativo, capitalización y la atención a sobrevivientes de este flagelo.Según Adelmo Uní Jimenez, representante de esta organización: “ASODESAM nace hace 21 años con el objetivo de abrazar a sobrevivientes de minas antipersonal y municiones sin explotar en el Cauca. Apoyamos, atendemos y acompañamos a los sobrevivientes para que puedan recuperar la vida”.Hace 23 años, justo el día en que cumplía 27, Adelmo pisó una mina antipersonal mientras se dirigía hacia la chagra donde el día anterior había dejado olvidadas unas herramientas de trabajo, pues tuvo que salir corriendo para proteger su vida por un enfrentamiento entre grupos armados. Recuerda ese momento casi fotográficamente. “Iba con un primo caminando hacia la loma; escuché un ruido aturdidor y la vista se me nubló. Como por 5 segundos no recordaba nada. Cuando empezó a aclararse todo, veía ceniza y tierra cayendo del cielo como en cámara lenta”. Así narra el momento en que su vida cambió para siempre.Adelmo es una de las 630 víctimas de estos artefactos registrados en el país en el 2002. Según las Estadísticas de Asistencia Integral a las Víctimas de Minas Antipersonas y Municiones sin Explotar de Acción Integral Contra Minas Antipersonal – AICMA- a corte del 31 de marzo de 2025 se han registrado 12.553 víctimas, siendo 2006 el año más crítico: 1.224; el mayor número en toda la historia de Colombia.En la última década, la tendencia ha venido cayendo. En 2016 se ubicó en niveles que no se presentaban desde el año 1999; y en lo corrido del año 2025, se han registrado 36 víctimas en el sistema de información.La explosión le costó su pie izquierdo y, con ella, su forma de ver la vida. Los meses de rehabilitación fueron un desafío, no solo físico sino emocional. Adelmo se enfrentó a la tristeza y la frustración, pero también descubrió una fuerza interior revolucionaria. Con el apoyo de su familia y amigos, comenzó a adaptarse a su nueva realidad. Aprendió a caminar con una prótesis y, poco a poco, se fue reconectando con su pasión por la tierra y el trabajo comunitario.Hoy, Adelmo es un defensor de los derechos de las víctimas de minas antipersona. Su historia ha inspirado a muchos en su comunidad, y su vivencia lo llevó a crear la Asociación que cuenta hoy con más de 60 afiliados de todo el territorio caucano. “Las víctimas de Minas Antipersonas y Municiones sin Explotar (MAP/MUSE) somos víctimas particulares por las dimensiones, características, efectos colaterales y las muy diversas expresiones del daño que ocasionan, por esa razón vimos necesario organizarnos” comenta Adelmo. |