Las EPS deben al Hospital $25mil millones de pesos, y alrededor de 7mil millones a Quilisalud, y no están llegando los recursos que la institución necesita para operar
¡La Salud de los norte caucanos debe ser una preocupación de todos!
En una poderosa muestra de unidad y determinación, trabajadores de la salud y vecinos de Santander de Quilichao se movilizaron en solidaridad para exigir el pago inmediato de las deudas pendientes de las EPS con el Hospital Francisco de Paula Santander y Quilisalud, que suman más de 25 mil millones de pesos y 7 mil millones de pesos respectivamente.
La terrible situación financiera que enfrentan estas instituciones de salud ha generado serias preocupaciones sobre la prestación de servicios de salud esenciales a los 13 municipios del norte del Cauca, donde una población de 450.000 nortecaucanos depende de la atención de este centro asistencial.




El Hospital Francisco de Paula Santander y Quilisalud han estado luchando para cubrir los costos operativos debido a los retrasos en los pagos de las EPS, poniendo en riesgo la salud y el bienestar de la comunidad local. La situación ha llegado a un punto crítico, lo que llevó a los empleados y miembros de la comunidad a salir a las calles en una marcha pacífica para exigir acciones por parte del gobierno departamental y nacional.

Hablando en nombre de los trabajadores de la salud, Iván Ledezma, gerente de Quilisalud, enfatizó la urgencia de la situación y afirmó: «El gobierno debe implementar rápidamente pagos directos a los proveedores de atención médica sin obstáculos burocráticos excesivos. Es imperativo que los fondos se dirijan directamente a las instituciones de salud para evitar el cierre de instalaciones que son vitales para la comunidad».





Carlos Gabriel Quiñones, gerente del Hospital Francisco de Paula Santander, reiteró la urgencia de una intervención inmediata y afirmó: «Cada día enfrentamos desafíos cada vez mayores por la falta de recursos económicos para operar de manera efectiva. Hacemos un llamado a las autoridades pertinentes y a las EPS, para que se giren prontamente los recursos y poder así garantizar la continuidad de los servicios de atención médica esenciales de los que depende nuestra comunidad».
El apasionado llamado a la acción resonó en las calles de Santander de Quilichao, mientras los trabajadores de la salud y los residentes unieron sus voces para abogar por una solución sostenible a la crisis financiera que enfrentan sus instituciones. La marcha subrayó el compromiso colectivo de salvaguardar la salud y el bienestar de los nortecaucanos, enfatizando que el momento de actuar es ahora.
















